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Las marcas luchan constantemente por captar la atención del consumidor, por la relevancia y la rentabilidad con el trasfondo de una intensa competencia y múltiples distracciones disruptivas. Sería superficial afirmar que los consumidores de hoy en día son fácilmente influenciables o cambiantes, cuando la realidad es que la mayoría buscan quedar impresionados por una accesibilidad y navegación fluidas, conquistados por unos valores y comunicaciones de marca significativas, y emocionados por una experiencia y servicio al cliente excelentes. Atraer su atención es una parte crucial del viaje, pero estrategias sólidas de Customer Engagement deben promover también la participación, la retención y la defensa de la marca para reforzar realmente la rentabilidad y la relaci´`on entre ambos.

Los programas de fidelización con éxito desarrollan el engagement del cliente más allá de las relaciones transaccionales que se centran en incentivos pero son débiles en el compromiso duradero. Esto a menudo se debe a que la oferta general carece de personalización o relevancia o no se centra en el usuario. Las estrategias de Customer Engagement, que logran atraer y retener a sus audiencias, brindan una propuesta más rica y polifacética que atiende directamente las necesidades y los impulsos de los usuarios.

Para esto, por supuesto se requiere una base tecnológica sólida que respalde la accesibilidad omnicanal sin problemas. Pero también una oferta atractiva de productos o servicios, bien expuesta a través de un trabajo de diseño intuitivo y creativo. Y es imprescindible una comprensión profunda del usuario final o del cliente para suministrar comunicaciones y puntos de contacto que generen confianza. Entonces ¿cómo se puede mejorar la experiencia, de manera que siga representando auténticamente su marca, y ayudar al cliente a enamorarse un poco más de ella?

El 63% de los socios de programas de fidelización dicen que si disfrutan de una experiencia, la utilizarán más. Excelente servicio al cliente: el 75% de los miembros fieles dicen que dejarían de usar un programa si experimentan un servicio deficiente. Valores de marca: el 70% de los consumidores consideran muy importante que las marcas defiendan valores hacia los que sienten un vínculo emocional.

La Gamificación es una estrategia que marca una gran diferencia en el disfrute duradero del usuario y la transmisión de información de manera eficaz; esto es, la aplicación del diseño y los elementos del juego en contextos que no son juegos, como apps de marcas o programas de socios.

¿Por Qué Aplicar Gamificación?

A primera vista, la Gamificación podría clasificarse falsamente en el área de los métodos superficiales. ¿La idea no es ir más allá de los incentivos? Pero, al igual que con la IA, la realidad virtual o cualquier funcionalidad innovadora que busque diseñar un proceso o experiencia, el resultado depende en gran medida del “por qué”, el “qué” y el “cómo”. Así pues, analicémoslo.

La diversión y el disfrute parecen elementos muy obvios para incluir en las ofertas a los clientes y, sin embargo, pocas veces las encontramos en las experiencias. Si desea que los clientes se enamoren de su marca, si desea ser el primer lugar al que recurren cuando necesitan algo, si desea impulsar las compras recurrentes, debe pensar seriamente en cómo hacer para que disfruten más de su relación.  

Los juegos, por naturaleza, son divertidos. Existen tipos y variantes múltiples para las distintas preferencias, incluso algunos no gustan a la gente porque los juegos crean respuestas emocionales y de comportamiento dentro de nosotros. ¿Quién no ha sentido despertar repentinamente su lado competitivo por un juego? O tal vez nos motive más construir o explorar nuevos mundos. La gamificación muchas veces se interpreta mal, como si fuera simplemente agregar un juego a algo. La teoría nos dice que se trata de aplicar elementos del juego o un diseño similar a un juego en entornos no lúdicos para hacerlos más atractivos y agradables o para crear una reacción más emocional en los participantes. Los juegos pueden generar expectación, pero la gamificación puede hacer que un programa sea más atractivo o incluso presentar mensajes fundamentales de una manera divertida y atractiva (aprender jugando).

Techvalidate mostró que el 30% de las empresas que utilizan gamificación mejoraron las tasas de conversión de registros en más del 50%. Aprovechar la necesidad de disfrutar de las personas, o incluso la curiosidad por ver de qué se trata eso de lo que muchos hablan, es un punto de partida realmente fácil para aplicar la gamificación a un programa de fidelización o un club de socios. Por ejemplo, los juegos atractivos pero cortos pueden organizarse por temporadas para fomentar la exploración de nuevas colecciones o mensajes, y actuar como experiencias divertidas, exclusivas y personalizadas que ejemplifican los valores de la marca y acercan al cliente un poco más.

Haz Que Vuelvan A Por Más

Por supuesto, muchos programas de fidelización ya utilizan una estrategia de gamificación muy simple para promover las interacciones: puntos y recompensas. Las recompensas son esenciales para cualquier programa, pero los consumidores de hoy esperan más de las experiencias como clientes que los sistemas de puntos, “gastar más para obtener más”. Además, a través de estos enfoques puramente transaccionales, en realidad no se está recompensando la lealtad, se están recompensando los gastos. Algunos clientes desean desesperadamente formar parte del círculo o el entorno de una marca porque les motivan sus valores o su imagen, pero es posible que no siempre puedan gastar dinero con la suficiente frecuencia como para ser recompensados. Los programas de fidelización pueden volverse más personales de inmediato recordando y reconociendo ocasiones especiales, como el cumpleaños de un cliente o su aniversario como socio del club. El diseño del juego también puede ayudar a los miembros a comprender qué comportamientos se pueden recompensar o darles la oportunidad de aumentar los puntos o premios o ascender en los niveles de membresía. Luego, si se centra en fortalecer el entendimiento de los valores de la marca por parte de los clientes con el fin de crear un sentido de propósito y conexión, se pueden incluir opciones que se alineen con su RSE (responsabilidad social corporativa), como la capacidad de hacer donaciones a ONGs relevantes, iniciativas de reciclaje, bancos de alimentos, etc. Esto puede ayudar a los clientes a sentir que están contribuyendo a algo más grande que ellos mismos, y el hecho de que esto se pueda lograr a través de una marca que les gusta fortalecerá el significado y la asociación que desarrollan como clientes.

Además de los elementos constructivos que fomentan la sostenibilidad y la fidelidad a largo plazo, las recompensas aleatorias, como los “huevos de Pascua”, son componentes de sorpresa y deleite y dan a los clientes una razón para iniciar sesión en su cuenta y ver si tienen suerte ese día. Las promociones, ofertas y comunicaciones al azar pueden ayudar a energizar el vínculo entre el cliente y la marca.

La gamificación también se puede aplicar para impulsar la conexión social dentro de un programa, permitiendo, alentando y recompensando a las personas por invitar a sus amigos a formar parte del club. Los programas que propician la creación de equipos o grupos pueden tener dos beneficios: aunque obviamente ayuda a atraer nuevos miembros, para el cliente lo más importante es crear un vínculo y una experiencia compartida con amigos. Al igual que los juegos siempre son más divertidos cuando se juega con un grupo de amigos, ya sea jugando entre ellos o compitiendo juntos por un premio, ayuda a fomentar formas naturales y agradables de mejorar la interactividad dentro de un programa de fidelización.

Crear reacciones emocionales para impulsar cambios de comportamiento – RAMP

Atrae a tu audiencia

Hay otras formas de impulsar el elemento social dentro de un programa, que se han vuelto cada vez más populares, proporcionando conexiones y vías fluidas a las plataformas de redes sociales. Alentar a los clientes a compartir sus experiencias de compra en sus redes, y reconocer y recompensar realmente sus publicaciones en Instagram, Twitter o Facebook es una forma rápida de cultivar a los defensores de la marca o al menos crear una conexión mucho más significativa entre el cliente y la marca. Además, las personas siempre están más inclinadas a comprar cuando pueden relacionarse con los embajadores que ven en la web de la marca, las aplicaciones y, por supuesto, las redes sociales. En la era del influencer, incentivar y permitir que las personas compartan sus propias experiencias positivas ayudará a construir comunidades y fomentará un sentido de pertenencia y exclusividad para los miembros cuyos comentarios o interacciones se presenten.

Los elementos del juego que podrían mejorar las sensaciones del cliente hacia la marca pueden ser bastante simples pero eficaces, como por ejemplo los sistemas de recompensa por niveles donde los socios desbloquean diferentes experiencias, ofertas o accesos, o incluso un enfoque más personalizado donde los miembros pueden elegir qué tipo de socios quieren ser o el perfil que se adapte a su estilo, necesidades o requisitos. También se puede llevar esto más lejos al permitir que los clientes personalicen completamente su sistema de recompensas, ofreciendo no solo gratificaciones relacionadas con la marca, sino de tipo “experiencia”, es decir, actividades de ocio o similares. Nuevamente, esto les hace sentir que tienen más control de sus preferencias y opciones dentro del programa de fidelización, haciéndolo más personalizado para ellos como individuos.

En última instancia, es importante diseñar soluciones pensando siempre en el usuario. A nadie le interesa involucrarse en un juego en el que no puede tener éxito ni participar plenamente, o con perspectivas imposibles. Si implementa un juego sin significado o relevancia, correrá el riesgo de ser abandonado, al igual que cuando diseña una aplicación sin tener en cuenta cómo la gente necesita usarla. Debemos considerar qué los llevará a ser fieles y a promocionar la marca, o cómo mejorar el viaje hacia la compra, pero también asegurarnos de que sientan que tienen el control como miembros del programa en lugar de estar a merced de una marca evasiva, o ser solo un número más en una plataforma.

 

 

Todas las relaciones requieren esfuerzo si queremos que funcionen y las que mantenemos con marcas, nuestros centros de trabajo o la propia comunidad que nos rodea no son una excepción. En un principio, estas relaciones eran estrictamente transaccionales. “Si trabajo de 9 a 5, me pagarán, voy a las tiendas y compro comida o ropa, etc”. Luego, las marcas se dieron cuenta de que la rentabilidad radicaba en convencer a las personas de que compraran más de una prenda de vestir al año, y los empleadores entendieron que sus empleados tenían mucho más potencial para la innovación y el desarrollo cuando se sentían motivados para ir más allá de las expectativas básicas de 9-5. Fomentar la conexión o percepción que las personas tenían de una marca, empresa u organización se volvió mucho más beneficioso para promover una mayor participación o rendimiento.

Sin embargo, hoy en día existen innumerables opciones, distracciones, recomendaciones e información a disposición de la gente que han provocado un cambio en sus expectativas. Alentar el engagement desde una visión transaccional ya no es suficiente. Las audiencias necesitan motivaciones más empáticas, auténticas y relevantes por parte de las comunicaciones de las marcas para ganarse su confianza y fidelidad, teniendo en cuenta que el consumidor tiene muchas opciones a su disposición y no va a aceptar una mala experiencia.

Para destacar y sobrevivir realmente a los flujos y reflujos, la clave está en crear un compromiso sostenible, reacciones sostenibles y participación sostenible, ya sea para atraer clientes, incentivar a los empleados o motivar a los ciudadanos. Experiencias que crean un vínculo emocional positivo y duradero y éste lleva a las personas a volver, confiar, comprometerse y actuar.

Por ejemplo, la clave para mantener el compromiso del cliente, como ocurre con el compromiso de los empleados o el de la ciudadanía, es ponerlo en el centro de la experiencia. Dada la cantidad de información y datos de los clientes que se recopilan hoy en día, es justo esperar que las marcas devuelvan la confianza que el consumidor deposita en ellas utilizando este conocimiento para crear más valor en sus experiencias, contactos e interacciones cotidianas. Proporcione gratificaciones significativas por el apoyo, perseverancia y fidelidad del cliente cuando le hagan sentir bien y no solo una vez que han gastado dinero. Ofrezca experiencias omnicanal que le demuestren personalización y relevancia y cómo los valores de las marcas se alinean con lo que es importante para el consumidor. Así, contribuye a una conexión emocional más profunda y a una mayor probabilidad de participación y rentabilidad sostenible para la empresa. Como reflejo de un mundo donde las expectativas están cambiando, alrededor del 71% de los consumidores de media consideran importante que las marcas defiendan valores con los que ellos se sienten emocionalmente vinculados.

En el lugar de trabajo, los retos pueden parecer diferentes, pero el enfoque centrado en la persona para mantener el compromiso no cambia. Según Gallup, hasta el 85% de los empleados no están comprometidos con el trabajo. El Employee Engagement ha tenido diferentes acepciones a lo largo del tiempo, desde utilizar mesas de ping-pong, los típicos desayunos en la oficina o la cerveza de los viernes después del trabajo, hasta las encuestas de empleados o la renovación de espacios con diseño biofílico. Todos ellos pasos positivos en la dirección correcta para fomentar comunidades y hacer del lugar de trabajo un sitio positivo al que pertenecer. Pero podríamos decir que esto no es significativo, no genera realmente engagement y en definitiva no es sostenible, duradero. Clasificamos estos gestos como “inyecciones de adrenalina” que funcionan para estimular temporalmente las buenas sensaciones, pero al igual que un subidón de azúcar, pueden provocar después un contratiempo. Parecería una idea avanzada y generosa, pero suele ser una reacción instintiva mal planificada que no aborda los problemas más profundos que pueden estar afectando los sentimientos de los empleados o por los que puede haber un bajo nivel de compromiso. El ping-pong no animará a los empleados a hacer un esfuerzo extra al final de cada mes ni les ayudará a comprender los objetivos colectivos de la empresa. Sin embargo, las experiencias sostenibles apoyan su forma de trabajar, abordan los problemas que los empleados han planteado en las encuestas, hacen que los procesos sean más fáciles de asumir y que los empleados sientan que se han tomado el tiempo necesario para ver qué los ralentiza o provoca una desconexión.

Lo que todo compromiso o engagement sostenible comparte en su núcleo es la necesidad de crear experiencias centradas en los usuarios que sean para ellos significativas y valiosas. Deben sentir que los comprenden, confían en ellos, los escuchan y que cualquier tipo de recompensa, ya sea intrínseca o extrínseca, están hechas a medida de sus deseos y necesidades específicas, y no son algo genérico. Lograr el equilibrio correcto no es fácil; requiere una comprensión profunda del individuo que está en el centro de la experiencia, así como de la forma de realizarla. Tampoco es una solución única para todos. El compromiso se debe ver como una estrategia a largo plazo en lugar de como una sola y rápida novedad si desea cumplir los objetivos empresariales y cambiar los comportamientos.Se puede llevar a cabo un cambio sustancial y sostenible que se vea y se sienta innovador por todos los involucrados sin apartarse de los objetivos de la empresa, pero que aborde fundamentalmente lo que sus empleados le están diciendo.

Pero una vez que haya resuelto la ecuación, que la rueda ha encajado, seguirá girando de manera sostenible para llegar a donde queramos ir.

 

Este post he sido elaborado en colaboración con Epion y publicado en su blog

¿Cómo podríamos resumir el año que todos hemos pasado?  La mayoría de nosotros hemos experimentado en nuestra vida personal y profesional retos tan grandes y cambios tan significativos que es difícil creer que hayan pasado 12 meses y no 24. Aunque seguramente estemos abriendo una nueva página a medida que avanzamos hacia el nuevo año, no va a ser una historia del todo nueva, y es muy probable que en 2021 muchas empresas continúen sorteando altibajos y lidiando con los efectos de 2020.

Dicho esto, creemos que también tenemos por delante una oportunidad para marcar una diferencia real al reevaluar y mejorar los enfoques, poniendo a las personas en el centro de las empresas, las comunidades, las organizaciones y la sociedad, para lograr el éxito a pesar de la incertidumbre.

Entonces, en lugar de cerrar 2020 con un punto y aparte, nos gustaría repasar los temas y piezas que más han reflejado las necesidades e intereses de las personas durante el año. Ideas para la reflexión, mientras el viaje colectivo hacia nuevos planteamientos, estrategias e innovación continúa en 2021 y más allá

  1. Mantener a los equipos conectados y empoderados

Este año hemos tenido que actuar y adaptarnos rápidamente a nuevas circunstancias, prioridades en conflicto y procesos diferentes. Una necesidad como nunca antes de pensar en cómo afrontar los retos de forma creativa e innovadora. Dado que muchos se pasaron al teletrabajo total o parcial, tuvimos que buscar otras formas que mantuvieran a los empleados productivos, satisfechos y motivados a través de soluciones digitales.

En 2021, sin duda habrá una nueva ola de desafíos que afrontar para apoyar y conservar a la fuerza laboral comprometida, entusiasmada y eficaz en lo que seguirán siendo condiciones empresariales difíciles. Para ayudar a generar ideas en el 2021, aquí puedes encontrar nuestros 3 post más leídos de este año sobre el compromiso de los empleados:

  1. Atención al cliente: preocupación y conexión

En un estudio reciente, el 70% de los ejecutivos europeos afirmaron que la actual pandemia de coronavirus estaba acelerando el ritmo de su transformación digital. Este año, las marcas de todos los sectores han hecho enormes esfuerzos para tratar de mantenerse conectadas con sus clientes, algunas incluso diversificaron los servicios que ofrecían para alimentar el vínculo con ellos. Las experiencias digitales se convirtieron inevitablemente en el único medio para estar en contacto, y si bien la tecnología es asombrosa por su alcance y flexibilidad, al final es solo un medio. Queremos conectarnos con las personas, establecer relaciones con ellas y aprender de sus motivaciones, reacciones y necesidades. Las crisis humanas requieren respuestas humanas.

¿Es 2021 el año para cambiar nuestra percepción de la transformación digital y centrarnos en cómo puede proporcionarnos una mejor conexión, empatía y compromiso? Aquí están nuestras 3 publicaciones más populares de este año en cuanto a la forma de construir las mejores relaciones y compromiso con los clientes:

  1. Valores futuros

Durante estos últimos meses, todos hemos tenido tiempo para pensar y reflexionar sobre la forma en que estamos viviendo nuestras vidas. Las crisis muchas veces tienen el efecto de encauzar nuestros valores fundamentales y, al desprendernos de algunas de nuestras viejas rutinas y hábitos, tal vez nos acordemos de lo que realmente es importante. Además, la gente espera hoy más que nunca que las marcas simbolicen algo. Las empresas están siendo empujadas más allá de sus intereses clásicos para convertirse en defensores de una sociedad mejor.

La Encuesta de Sostenibilidad 2020 de Euromonitor nos mostraba que COVID-19 ha llevado el propósito social a un primer plano, con dos tercios de las empresas encuestadas definiendo la sostenibilidad como “apoyar a las comunidades locales”, un aumento del 15% en comparación con el año anterior. Accenture informa que el 62% de los clientes quieren que las empresas se pronuncien sobre cuestiones actuales y de gran relevancia como la sostenibilidad, la transparencia o las prácticas laborales justas.

Mientras todos reevaluamos qué prácticas y enfoques queremos que representen nuestros valores en 2021, aquí tenemos los 3 post de nuestro equipo con más lectores sobre el poder emergente de los valores y la ética en la sociedad:

El arte de diseñar soluciones de digitales de engagement atractivas y eficaces


¿Están rotas las reglas de la realidad? Nos hemos acostumbrado a acotar las áreas o poner cada cosa en un lugar concreto. El trabajo es serio. Los juegos son divertidos. El aprendizaje es serio. La creatividad es divertida. La resolución de problemas: ¿es algo serio o divertido? Cuando nos sumergimos en el mundo del “game thinking” o “game design”, a menudo agrupados bajo el término de Gamificación, la barrera tan bien definida entre contextos serios y juego desaparece. ¿Por qué aplicar elementos del juego a entornos tradicionalmente serios? Para aprovechar al máximo todos los aspectos de la vida, a veces necesitamos poner más juego a nuestro alrededor.
Ahora, la realidad puede ser mucho más atractiva y entretenida gracias a “Serious Play Experiences”.

Las experiencias “Serious Play” son situaciones en las que se pueden combinar narrativas divertidas y elementos de juego sin perder de vista los objetivos serios que las proponen (por ejemplo: incentivar el reciclaje en las comunidades, reducir la rotación de empleados, mantener el interés por las materias de aprendizaje). En numerosas ocasiones, debido a la naturaleza seria de tales contextos, la aplicación de elementos divertidos mejora significativamente la motivación, el compromiso y la participación, consiguiendo con éxito los objetivos.
¿Te apetecería probar algo así? Puede ser que te sorprenda, porque hay más ejemplos de los que probablemente pienses.

Experiencias de “Serious Play mixtas, no solo digitales
Añadiendo retos cara a cara, las experiencias pueden ayudar a construir en el proceso relaciones sociales o habilidades interpersonales. Se puede ver en contextos o escenarios educativos, donde el concepto de “escape room” se ha adaptado para proporcionar una experiencia de aprendizaje en el aula divertida pero también educativa. Por ejemplo, Breakout  Edu. Estas experiencias se basan en una trama narrativa muy colaborativa. Cuando esta dinámica se replica dentro de un contexto digital, la solución puede incluir múltiples canales de comunicación y un área social virtual que aumenta aún más el sentimiento de comunidad y la identidad positiva del grupo.

Experiencias “Serious Play” en entornos de realidad virtual
Esta es una de las tendencias emergentes más destacadas en las experiencias de juego serias de los últimos años. La realidad virtual ofrece infinitas posibilidades debido a su gran versatilidad. Se utiliza mucho en contextos de formación, tanto educativos como corporativos, especialmente donde se requiere capacitación o práctica muy específica (como entrevistas de selección de personal sin prejuicios previos, por ejemplo). Desde el punto de vista de la gamificación, la realidad virtual refuerza el peso de los elementos del juego, como los avatares y la narración de tramas abiertas o no lineales, lo que mejora sustancialmente la sensación de libertad de los usuarios.

Experiencias “Serious Play” en entornos de realidad aumentada.
Están apareciendo en el mercado también muchos ejemplos de este tipo de iniciativa. Por nombrar algunos: “Zombie Run”, “Ring fit” y “Peloton”. Estas experiencias se apoyan en una misión de juego y una estructura de retos. La misión incluye desafíos que aumentan gradualmente la dificultad para acentuar la sensación de avance del participante. Para potenciar esto, se agregan otros elementos del juego como la barra de progreso, insignias y puntos, que refuerzan la percepción de autonomía y superación personal.

Entonces, ¿cómo se “aliñan” los contextos serios con la cantidad adecuada de juego para garantizar que el objetivo se cumpla? ¿Y cómo funcionarían en tu organización? Echemos un vistazo a los pasos a realizar en el diseño de la solución que encaminen a los usuarios hacia el logro de los objetivos.

  1. Análisis centrado en el usuario:
    En primer lugar, es importante llevar a cabo un análisis detallado de la situación, tanto de la audiencia como de los objetivos. Será necesario entender la información sobre el contexto y los comportamientos, características, preferencias de juego y habilidades digitales de los usuarios, para poder crear una solución que se integre fácilmente en la vida diaria.
  2. Incluir componentes eficaces:
    Con las necesidades del cliente y del usuario como base, podemos avanzar incorporando los componentes necesarios para construir el viaje o la estrategia real de la solución. Al elegir los componentes bajo el enfoque de la ciencia del comportamiento, se puede crear un camino que los usuarios realmente deseen seguir y que les resulte intuitivo. Las diferentes partes deben tener en cuenta las características y preferencias del usuario (recopiladas en el paso anterior), así como los requisitos del cliente. El objetivo de la experiencia, es, por supuesto, conseguir los resultados y alcanzar el objetivo determinado, pero esto solo tendrá éxito si proporciona una experiencia en la que las personas se sientan capaces de colaborar.
  3. Integrar elementos del juego:
    Conseguir que las personas deseen participar, en lugar de sentir que tienen que hacerlo, es un motivo muy poderoso. Aquí es donde introducir la gamificación es muy útil. No es ningún secreto que a las personas hacen mejor cualquier cosa cuando disfrutan de la actividad en sí. La aplicación de elementos del juego a un proceso mundano o incluso aburrido (imagina si la formación en cumplimiento de normativas pudiese ser más divertida) no significa que la experiencia de juego pierda todo sentido de seriedad. Los elementos de juego pueden ser empujoncitos o estímulos discretos, como el reconocimiento del progreso de un usuario, lo que les impulsa a seguir con el proceso o la actividad, y en definitiva aumenta su motivación y compromiso. Para garantizar una experiencia más satisfactoria y atractiva, se deben entrelazar tres estructuras gamificadas interconectadas: la narrativa, los retos y los dinamizadores.

Veamos un ejemplo para comprobar cómo se puede aplicar todo esto.

Una gran cadena hotelera pensó reducir su alta rotación de personal mediante la implementación de una nueva cultura y valores corporativos que con suerte potenciarían el compromiso con la marca. Necesitaban un vehículo eficaz para facilitar la información de manera que penetrara en los empleados, involucrándolos en el lugar de trabajo y reduciendo el sentimiento de desapego.

Las soluciones digitales, ya sean aplicaciones web o móviles, son fácilmente accesibles para un público muy amplio y ayudan a establecer experiencias fuera del “mundo real”. En una solución digital, los participantes sienten que pueden intentar desafíos, sumergirse en situaciones y progresar sin la presión de un jefe que le está observando o controlando. Esto significa que se pueden proporcionar entornos muy parecidos a la vida real, pero con menos estrés.

Las soluciones digitales también ayudan a garantizar que la misma información llegue a todas las personas de la misma manera, estandarizando y centralizando procesos, como la cadena hotelera cuando comunica los nuevos valores y cultura corporativos. Con todos los empleados recibiendo el mismo mensaje central, el siguiente paso es ayudarles a comprometerse con este contenido y finalmente hacerlo suyo.

Hay que trazar lo que debe alcanzar la estrategia de la solución, comprendiendo lo que verdaderamente necesitan los usuarios. Los sentimientos de desapego se pueden cambiar aprovechando la necesidad de maestría, propósito y logro de las personas. Presentar a los empleados desilusionados la oportunidad de demostrar su valía y sentir que están mejorando, lo que a su vez da pie a sus managers para reconocer esta mejora. La estrategia ayuda a los empleados a sentir que contribuyen al éxito general de la empresa y se valora su contribución. Por lo tanto, podemos analizar los tres pasos gamificados de la estrategia: a) proporcionar oportunidades para superar retos y mejorar, b) facilitar contenido y materiales para que los empleados aprendan y se formen, c) fomentar y promover un ambiente positivo donde el buen trabajo sea reconocido y alentado. 

A continuación: cómo involucrar a las personas. Una estructura narrativa siempre ayuda a aumentar el interés individual en participar. Esto se puede lograr introduciendo una trama atractiva que seduzca a los participantes y los anime a comprometerse y seguir con el proceso. En este ejemplo, los empleados del hotel podrían ser invitados a unirse a un hotel virtual (llamada a la acción) como personal virtual, atendiendo a los clientes visitantes. Se les presentan diferentes escenarios y oportunidades (retos) donde tienen que demostrar los nuevos valores y comportamientos de la marca, ganando dinero virtual o subiendo de nivel cuando superan con éxito sus desafíos.

 

La narrativa es importante ya que mantiene unida la estructura de la solución y vincula los diferentes retos. Estos desafíos pueden presentarse de múltiples formas, desde simples concursos o pruebas hasta juegos completos, todos basados en estrategias de aprendizaje que ayudan al empleado a incorporar los contenidos y demostrar su comprensión. Los mensajes de aliento y felicitación, ya sea entre ellos o de sus jefes directos, actúan como estimulantes a lo largo de la experiencia y aportan fuerza a los participantes a medida que progresan y se involucran.

Diseñar “Experiencias serias de juego” significativas que tengan un impacto o impulsen el cambio es un proceso complejo pero gratificante, que requiere considerar muchas perspectivas a la vez. Todos los elementos tienen que trabajar entre sí en armonía para crear una experiencia equilibrada, que impulse los resultados deseados. Si la experiencia es muy parecida a un juego o demasiado alejada de la realidad, el objetivo o mensaje central se diluye. Una vez aquí, y visto lo visto a lo mejor ahora no te parece tanta locura pensar en aderezar tus objetivos serios con unos cuantos elementos de juego. ¿A que estaría muy bien alcanzar tus objetivos ofreciendo experiencias.

Escrito en colaboración por: Marta Calderero & Andrzej Marczewski 

 

Un amigo se burló de mí hace unos días cuando estábamos planeando una escapada de fin de semana. A los pocos segundos de decidir la ciudad, empecé ‘la lista’. “Intenta incluir algún sitio ‘divertido’ entre las 11 a.m. y las 11 p.m.”, me escribieron.

“La lista” es donde -lo has adivinado- apunto las cosas clave para ver, visitar, comer en cualquier destino al que me dirija. Ha empezado a tomar la forma de un documento de Google para compartir con quienquiera que me vaya, y sí, acaba teniendo síntomas parecidos a un programa. Las horas en que previsiblemente saldremos del hotel, cunado reservar la cena, cuánto tiempo tardaríamos andando de un monumento a otro o incluso localizar una estupenda heladería en el trayecto para hacer una parada el viernes a las 3:17h.

Antes de inscribirme en un curso de espontaneidad, debo confesar que rara vez sigo esta ‘lista’ al pie de la letra. Acabaré paseando por ahí, reconoceré un letrero de una calle que vi en mis búsquedas y recordaré que hay una interesante casa de té o museo cerca. En realidad, esta lista de dónde comer, alojarse o ir es simplemente el lugar en que recojo las partes de un puzzle que voy montando a medida que avanzo. Mis propias recomendaciones personalizadas que recopilo al tiempo que me emociono pensando en el viaje. Todo inspirado en el álbum de Facebook que hojeé, el artículo de Lonely Planet que leí, o las fotos que recreé en Instagram; recomendaciones de TripAdvisor, blogs de comida local, la reseña de hotel que me llamó la atención por la interesante historia del edificio. Mientras estaba esperando el metro para ir al trabajo, me imaginaba qué estaría haciendo dentro de unos cuantos días y, a través de mi teléfono, he ido investigando, construyendo la experiencia que querría vivir. Se podría decir que es una afición específica de los millennials. En realidad es la misma fantasía que todos hemos tenido en un momento u otro. Sin embargo, ahora con el auge de las redes sociales y la mejora de la fotografía digital, podemos profundizar en ese sentimiento de “Wish You Were Here”, y es algo que los profesionales del marketing de viajes están empezando a explotar en serio.

“Yo soy el héroe de este cuento”

Estudios recientes han señalado que el 80% de las personas confían en la opinión de amigos y familiares a la hora de planificar unas vacaciones. La encuesta descubrió que la gente era menos propensa a utilizar sitios como TripAdvisor, Facebook o Twitter como principales fuentes de recomendación. Este tipo de estadísticas refuerzan lo que estamos viendo en la mayoría de las industrias/sectores: las recomendaciones y las referencias se están convirtiendo en los influenciadores principales de las compras. Sin embargo, los resultados o las tendencias no sugieren que el alcance de las redes sociales se deba ignorar al promocionar o compartir un mensaje. Pero lo que transmite ese mensaje que envías es importante. Parte del trabajo que hacemos en Motivait es reintroducir toques personales o centrarse en el usuario cuando creamos procesos y experiencias. Nuestras soluciones se basan en la investigación de UX y UI para garantizar que diseñemos algo que enciende esos motivadores emocionales e intrínsecos. ¿Por qué las personas están influenciadas por el álbum de sus mejores amigos de sus #amazingadventure? Porque cuando ven a una persona con quien se relacionan personalmente disfrutando de una experiencia, se imaginan disfrutando de ella también.

Los viajeros, hoy más que nunca, pueden implicarse en las historias y experiencias del lugar de sus posibles vacaciones antes de haber reservado nada. Aunque el turismo se ha considerado a menudo una industria estable e invariable -la gente siempre va a querer unas vacaciones- las plataformas digitales de hoy ofrecen una oportunidad para que las organizaciones y organismos nacionales activen sus músculos creativos. La gente todavía quiere unas vacaciones. Pero ahora también pueden imaginar y personalizar la experiencia que podrían tener, y disfrutar ante la posibilidad de verse como el protagonista de esa historia o experiencia.

Mejor aún, los organismos de viajes y turismo pueden ofrecer experiencias que conectan con audiencias con las que pueden haber perdido contacto. Los museos o galerías que alguna vez pudieron ser vistas como aburridas por las generaciones más jóvenes, podrían presentar una historia o un camino a seguir que enciende al explorador que tienen a dentro. ¿Podría una ciudad famosa por sus platos de cordero ofrecer una ruta en la que el viajero vegetariano todavía pueda también ir dándole un 10/10 a la gastronomía? El potencial de conectarse con su audiencia puede ser ilimitado; siempre y cuando recuerdes ponerlos en el corazón del destino.

MOTIVAIT | Embracing Digital is only half the story

Donde quiera que miremos estos días encontramos que la transformación digital es un elemento de máxima prioridad en la lista de “tener que hacer” en las empresas. Comunicaciones externas a clientes y clientes potenciales, comunicaciones internas a empleados y socios –expandir la accesibilidad y magnitud de contenido como nunca antes. Leer más

He estado pensando en mi Carrera professional, en los momentos en que me he sentido más comprometido. Tras estar inmerso en el mundo del engagement y la motivación durante los últimos 6 meses en Motivait, he encontrado que muchas personas y organizaciones a menudo tienen maneras muy diferentes de determinar o medir el compromiso, así como distintos métodos de promoverlo en el lugar de trabajo. Leer más

Engagement

Nadie dijo que fuera una tarea fácil generar Engagement, todo lo contrario, es un reto difícil porque en sí mismo es un proceso complejo. Por ello, cabe tener en cuenta las posibles limitaciones que nos podemos encontrar.

Inicialmente, los participantes pueden mostrar gran pasotismo ante la realidad por haber aprendido día tras día que ese contexto no les aporta nada (irrelevancia aprendida). Leer más