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GAMIFICACIÓN

 

El arte de diseñar soluciones de digitales de engagement atractivas y eficaces


¿Están rotas las reglas de la realidad? Nos hemos acostumbrado a acotar las áreas o poner cada cosa en un lugar concreto. El trabajo es serio. Los juegos son divertidos. El aprendizaje es serio. La creatividad es divertida. La resolución de problemas: ¿es algo serio o divertido? Cuando nos sumergimos en el mundo del “game thinking” o “game design”, a menudo agrupados bajo el término de Gamificación, la barrera tan bien definida entre contextos serios y juego desaparece. ¿Por qué aplicar elementos del juego a entornos tradicionalmente serios? Para aprovechar al máximo todos los aspectos de la vida, a veces necesitamos poner más juego a nuestro alrededor.
Ahora, la realidad puede ser mucho más atractiva y entretenida gracias a “Serious Play Experiences”.

Las experiencias “Serious Play” son situaciones en las que se pueden combinar narrativas divertidas y elementos de juego sin perder de vista los objetivos serios que las proponen (por ejemplo: incentivar el reciclaje en las comunidades, reducir la rotación de empleados, mantener el interés por las materias de aprendizaje). En numerosas ocasiones, debido a la naturaleza seria de tales contextos, la aplicación de elementos divertidos mejora significativamente la motivación, el compromiso y la participación, consiguiendo con éxito los objetivos.
¿Te apetecería probar algo así? Puede ser que te sorprenda, porque hay más ejemplos de los que probablemente pienses.

Experiencias de “Serious Play mixtas, no solo digitales
Añadiendo retos cara a cara, las experiencias pueden ayudar a construir en el proceso relaciones sociales o habilidades interpersonales. Se puede ver en contextos o escenarios educativos, donde el concepto de “escape room” se ha adaptado para proporcionar una experiencia de aprendizaje en el aula divertida pero también educativa. Por ejemplo, Breakout  Edu. Estas experiencias se basan en una trama narrativa muy colaborativa. Cuando esta dinámica se replica dentro de un contexto digital, la solución puede incluir múltiples canales de comunicación y un área social virtual que aumenta aún más el sentimiento de comunidad y la identidad positiva del grupo.

Experiencias “Serious Play” en entornos de realidad virtual
Esta es una de las tendencias emergentes más destacadas en las experiencias de juego serias de los últimos años. La realidad virtual ofrece infinitas posibilidades debido a su gran versatilidad. Se utiliza mucho en contextos de formación, tanto educativos como corporativos, especialmente donde se requiere capacitación o práctica muy específica (como entrevistas de selección de personal sin prejuicios previos, por ejemplo). Desde el punto de vista de la gamificación, la realidad virtual refuerza el peso de los elementos del juego, como los avatares y la narración de tramas abiertas o no lineales, lo que mejora sustancialmente la sensación de libertad de los usuarios.

Experiencias “Serious Play” en entornos de realidad aumentada.
Están apareciendo en el mercado también muchos ejemplos de este tipo de iniciativa. Por nombrar algunos: “Zombie Run”, “Ring fit” y “Peloton”. Estas experiencias se apoyan en una misión de juego y una estructura de retos. La misión incluye desafíos que aumentan gradualmente la dificultad para acentuar la sensación de avance del participante. Para potenciar esto, se agregan otros elementos del juego como la barra de progreso, insignias y puntos, que refuerzan la percepción de autonomía y superación personal.

Entonces, ¿cómo se “aliñan” los contextos serios con la cantidad adecuada de juego para garantizar que el objetivo se cumpla? ¿Y cómo funcionarían en tu organización? Echemos un vistazo a los pasos a realizar en el diseño de la solución que encaminen a los usuarios hacia el logro de los objetivos.

  1. Análisis centrado en el usuario:
    En primer lugar, es importante llevar a cabo un análisis detallado de la situación, tanto de la audiencia como de los objetivos. Será necesario entender la información sobre el contexto y los comportamientos, características, preferencias de juego y habilidades digitales de los usuarios, para poder crear una solución que se integre fácilmente en la vida diaria.
  2. Incluir componentes eficaces:
    Con las necesidades del cliente y del usuario como base, podemos avanzar incorporando los componentes necesarios para construir el viaje o la estrategia real de la solución. Al elegir los componentes bajo el enfoque de la ciencia del comportamiento, se puede crear un camino que los usuarios realmente deseen seguir y que les resulte intuitivo. Las diferentes partes deben tener en cuenta las características y preferencias del usuario (recopiladas en el paso anterior), así como los requisitos del cliente. El objetivo de la experiencia, es, por supuesto, conseguir los resultados y alcanzar el objetivo determinado, pero esto solo tendrá éxito si proporciona una experiencia en la que las personas se sientan capaces de colaborar.
  3. Integrar elementos del juego:
    Conseguir que las personas deseen participar, en lugar de sentir que tienen que hacerlo, es un motivo muy poderoso. Aquí es donde introducir la gamificación es muy útil. No es ningún secreto que a las personas hacen mejor cualquier cosa cuando disfrutan de la actividad en sí. La aplicación de elementos del juego a un proceso mundano o incluso aburrido (imagina si la formación en cumplimiento de normativas pudiese ser más divertida) no significa que la experiencia de juego pierda todo sentido de seriedad. Los elementos de juego pueden ser empujoncitos o estímulos discretos, como el reconocimiento del progreso de un usuario, lo que les impulsa a seguir con el proceso o la actividad, y en definitiva aumenta su motivación y compromiso. Para garantizar una experiencia más satisfactoria y atractiva, se deben entrelazar tres estructuras gamificadas interconectadas: la narrativa, los retos y los dinamizadores.

Veamos un ejemplo para comprobar cómo se puede aplicar todo esto.

Una gran cadena hotelera pensó reducir su alta rotación de personal mediante la implementación de una nueva cultura y valores corporativos que con suerte potenciarían el compromiso con la marca. Necesitaban un vehículo eficaz para facilitar la información de manera que penetrara en los empleados, involucrándolos en el lugar de trabajo y reduciendo el sentimiento de desapego.

Las soluciones digitales, ya sean aplicaciones web o móviles, son fácilmente accesibles para un público muy amplio y ayudan a establecer experiencias fuera del “mundo real”. En una solución digital, los participantes sienten que pueden intentar desafíos, sumergirse en situaciones y progresar sin la presión de un jefe que le está observando o controlando. Esto significa que se pueden proporcionar entornos muy parecidos a la vida real, pero con menos estrés.

Las soluciones digitales también ayudan a garantizar que la misma información llegue a todas las personas de la misma manera, estandarizando y centralizando procesos, como la cadena hotelera cuando comunica los nuevos valores y cultura corporativos. Con todos los empleados recibiendo el mismo mensaje central, el siguiente paso es ayudarles a comprometerse con este contenido y finalmente hacerlo suyo.

Hay que trazar lo que debe alcanzar la estrategia de la solución, comprendiendo lo que verdaderamente necesitan los usuarios. Los sentimientos de desapego se pueden cambiar aprovechando la necesidad de maestría, propósito y logro de las personas. Presentar a los empleados desilusionados la oportunidad de demostrar su valía y sentir que están mejorando, lo que a su vez da pie a sus managers para reconocer esta mejora. La estrategia ayuda a los empleados a sentir que contribuyen al éxito general de la empresa y se valora su contribución. Por lo tanto, podemos analizar los tres pasos gamificados de la estrategia: a) proporcionar oportunidades para superar retos y mejorar, b) facilitar contenido y materiales para que los empleados aprendan y se formen, c) fomentar y promover un ambiente positivo donde el buen trabajo sea reconocido y alentado. 

A continuación: cómo involucrar a las personas. Una estructura narrativa siempre ayuda a aumentar el interés individual en participar. Esto se puede lograr introduciendo una trama atractiva que seduzca a los participantes y los anime a comprometerse y seguir con el proceso. En este ejemplo, los empleados del hotel podrían ser invitados a unirse a un hotel virtual (llamada a la acción) como personal virtual, atendiendo a los clientes visitantes. Se les presentan diferentes escenarios y oportunidades (retos) donde tienen que demostrar los nuevos valores y comportamientos de la marca, ganando dinero virtual o subiendo de nivel cuando superan con éxito sus desafíos.

 

La narrativa es importante ya que mantiene unida la estructura de la solución y vincula los diferentes retos. Estos desafíos pueden presentarse de múltiples formas, desde simples concursos o pruebas hasta juegos completos, todos basados en estrategias de aprendizaje que ayudan al empleado a incorporar los contenidos y demostrar su comprensión. Los mensajes de aliento y felicitación, ya sea entre ellos o de sus jefes directos, actúan como estimulantes a lo largo de la experiencia y aportan fuerza a los participantes a medida que progresan y se involucran.

Diseñar “Experiencias serias de juego” significativas que tengan un impacto o impulsen el cambio es un proceso complejo pero gratificante, que requiere considerar muchas perspectivas a la vez. Todos los elementos tienen que trabajar entre sí en armonía para crear una experiencia equilibrada, que impulse los resultados deseados. Si la experiencia es muy parecida a un juego o demasiado alejada de la realidad, el objetivo o mensaje central se diluye. Una vez aquí, y visto lo visto a lo mejor ahora no te parece tanta locura pensar en aderezar tus objetivos serios con unos cuantos elementos de juego. ¿A que estaría muy bien alcanzar tus objetivos ofreciendo experiencias.

Escrito en colaboración por: Marta Calderero & Andrzej Marczewski 

 


Lo que la neuroeducación nos enseña

 

Aristóteles estaba en lo cierto al afirmar que cuando se enseña no hay que empezar por el principio sino por lo que más motiva.  Gracias a la neurociencia hemos podido corroborar esta idea. Es imprescindible que los niños y los adultos vivan una experiencia de aprendizaje emocionalmente positiva y sana.  

Sin duda, hemos de evitar situaciones negativas y de estrés, pues generarán bloqueo y frustración a los estudiantes; pero solo con eso no basta, debemos ir más allá y crear experiencias que, además de evitar los problemas, potencien la adquisición de conocimiento utilizando herramientas eficaces, como por ejemplo la ludificación (gamification). 

La ludificación es una nueva herramienta de aprendizaje que presenta grandes resultados ya que nos permite replantear la dinámica del aula, es decir, que el estudiante sea el protagonista; logrando así que el aprendizaje sea más autónomo, autorregulado, en definitiva, que responda a su interés. Además, permite que la experiencia se desarrolle en un contexto emocional positivo. 

Gracias a ello, los resultados de las experiencias educativas ludificadas que diseñamos muestran un aumento de la atención, una mayor asignación de valor al concepto atendido, una potenciación del aprendizaje y un aumento de los mecanismos de plasticidad cerebral; lo que se traduce en un mejor recuerdo de los conocimientos. 

Así mismo, el juego, y por ende la ludificación, es considerado un mecanismo neural natural que despierta la curiosidad, es placiente y permite descubrir nuevas habilidades útiles. Por ello, las experiencias educativas ludificadas que desarrollamos en Motivait se convierten en un potente fertilizante que enriquece las funciones ejecutivas cerebrales y la cognición social.  

Específicamente, cuando los estudiantes aprenden con nuestras experiencias educativas ludificadas se produce en sus cerebros, por un lado, un aumento de la liberación de dopamina en los núcleos estriados del cerebro; lo que aumenta el bienestar, la autoestima, la curiosidad, la motivación por aprender; y por otro lado, una facilitación de la transmisión de información entre el hipocampo y la corteza prefrontal, la cual, participa en la atención, la memoria de trabajo, las funciones ejecutivas y la plasticidad cerebral; facilitando y potenciando la adquisición de nuevos conocimientos. 


El engagement como elemento clave

 

Las ciudades están cambiando a un ritmo vertiginoso y con ellas el rol de sus habitantes. Hoy más que nunca, el éxito de las campañas dirigidas a la ciudadanía depende de la participación proactiva de los ciudadanos.

Las soluciones de engagement en este sector aseguran la participación proactiva porque, a través del juego, motivan a las personas a realizar comportamientos positivos, como, por ejemplo, incorporar a su día a día hábitos saludables, reciclar o llevar a cabo acciones sociales que mejoran el municipio y la vida de sus vecinos.

Por ejemplo, si el objetivo es lograr una ciudad más eficiente energéticamente, podemos fomentar que los ciudadanos realicen más acciones de ahorro energético incorporando una narrativa fantástica virtual, con una estética de videojuego de edificación, que envuelva y enlace las diferentes acciones de eficiencia energética.

El juego emularía una ciudad que necesita con urgencia ahorrar más energía para transformarse en una ciudad más sostenible y moderna, y la misión de los participantes sería llevar a cabo dicha transformación con el objetivo de transformar colectivamente la ciudad virtual, siendo el juego un símil del cambio real de su propia ciudad.

Concretamente, el grado de transformación de cada ciudad virtual dependería del número de acciones que llevasen a cabo los ciudadanos.

Dichos elementos narrativos juegan un papel fundamental porque potencian las emociones positivas de los usuarios, lo que permite que vivan una experiencia memorable. Estos elementos de juego narrativos junto a los múltiples dinamizadores (como galas y concursos, sorpresas y otros eventos especiales…) generan emociones muy positivas que se asocian a los comportamientos deseados (no muy divertidos per se). Gracias a ello, se logran resultados significativamente mejores, aumenta la frecuencia de sus conductas y la constancia de dichos comportamientos a medio y largo plazo.

Complementariamente, la misión y los múltiples retos asociados aseguran que los usuarios obtengan un gran reconocimiento por sus acciones y por su progreso. Por ejemplo, los participantes más proactivos recibirían condecoraciones especiales como poner su nombre a un árbol de la ciudad. Además, como reconocimiento grupal, podrían conseguir el galardón anual si mejoran los datos de participación con respecto a la edición anterior.

La estructura de retos también asegura la autonomía de los participantes al permitirles crear su propia historia de juego.  En nuestro ejemplo, los ciudadanos podrían personalizar su parcela de la ciudad virtual, construyéndola como quisiesen. Obtendrían dinero virtual superando diferentes retos relativos a realizar: acciones de formación (como juegos de encontrar las diferencias donde el jugador ha de localizar todos los elementos que están provocando un alto consumo de energía); acciones de concienciación (por ejemplo, compartiendo sus trucos y consejos con la comunidad), y compartiendo en las redes sociales sus logros durante la experiencia. Cuanto más participasen en el juego más número de parcelas conseguirían. Así mismo, los ciudadanos que quisieran podrían mostrar públicamente sus parcelas y recibir visitas virtuales y valoraciones positivas (“likes”).

Gracias a todo ello, potenciamos en la ciudadanía una mayor percepción de competencia y eficacia, facilitando de este modo, el empoderamiento de todos los participantes.

En conclusión, tanto si se trata de un pueblo pequeño o una gran ciudad, lograr ciudadanos comprometidos (“engaged”) es vital para alcanzar los objetivos deseados que transformarán el municipio y la comunidad.

El onboarding no es nada nuevo. Si ha trabajado en una mediana o gran empresa, probablemente haya pasado por este proceso, pero quizá se lo denominaba inducción. Para muchos, son algunos días de rompehielos y diapositivas PowerPoint que explican la compañía con detalle, los departamentos importantes y otra información necesaria para empezar.

Si usted es jugador, lo conocerá como el nivel tutorial al principio del juego.

En ambos casos, el objetivo final es el mismo, lograr que una nueva persona sea productiva de la forma más eficiente y efectiva posible.

La gran diferencia está en los mecanismos de entrega utilizados.

Las Primeras Impresiones Cuentan

El primer contacto de un empleado con la empresa “real” se produce durante su incorporación. Es la primera exposición a las personas con las que va a trabajar, a la verdadera cultura corporativa y a algunos de los aspectos más prácticos de su nueva vida cotidiana. Pero también es la primera oportunidad de la compañía para hacer que se sienta como en casa y como un valioso nuevo miembro del equipo. Por supuesto que ellos saben cosas sobre la empresa, habrían tenido entrevistas, hecho investigaciones, habrán pasado por centros de evaluación, pero esto es diferente. Es un momento en el que una compañía puede hacerse la pregunta: ¿qué queremos que piensen nuestros empleados de nosotros? Si desea que la consideren una empresa movida por la cultura del “PowerPoint a muerte”, podría ser mejor dejar de leer ahora.

El onboarding no se detiene en los primeros días después de la inducción, como muchos pueden creer. Un estudio para la revista Academy of Management journal reveló que los primeros 90 días del nuevo trabajo de una persona son fundamentales para crear conexiones y vínculos sociales con la compañía. Si se sintieron apoyados durante este tiempo, entonces su visión hacia ella es más positiva.

Qué Hace una Buena Experiencia de Onboarding

Baek y Bramwell, de la Universidad de Cornell, realizaron una investigación sobre cómo medir la eficacia del of onboarding. Llegaron a la conclusión de que una de las medidas más eficaces era el tiempo de competencia, que definieron como el tiempo que tarda una nueva contratación en alcanzar la productividad total en el contexto de su función.

Para que esto suceda, un nuevo empleado necesita tener una experiencia de onboarding estructurada, con resultados específicamente definidos, y que le comprometa con ellos. Al final de su incorporación, los empleados deben haber alcanzado cuatro objetivos claros para tener la mejor oportunidad de éxito continuo  (Bauer et al):

  1. Rol claro: los empleados entienden su rol, las expectativas con él, cómo actuar para lograr los resultados esperados.
  2. Autoeficacia: los empleados se sienten seguros de su capacidad para ser competitivos y contribuir.
  3. Integración social: los empleados se sienten conectados, valorados y que son de confianza.
  4. Conocimiento de la cultura corporativa: empleados que entienden y se ajustan a la política de la empresa y las normas sociales como el lenguaje, los objetivos, los valores y la historia.

Cómo Abordamos el Onboarding

Bill Paris, experto en RRHH y Soluciones de Employee Engagement de Motivait, tiene la firme creencia de que la incorporación a una nueva compañía empieza el día en que un nuevo empleado firma en la línea de puntos. El tiempo antes de pisar las dependencias de la empresa es apropiado para ayudarles a empezar a entender algunos de los conceptos básicos sobre su nuevo empleador. Mucho de lo que tradicionalmente se haría en una sala de reuniones durante unos días, se puede conseguir online en las semanas que están esperando antes de comenzar el nuevo rol.

Los juegos y la gamificación ya se están utilizando en las fases de contratación, con juegos que se crean para simular todo tipo de cosas, desde un día en la vida de un nuevo empleado hasta un testeo de sus habilidades afectivas.

Siguiendo esa tendencia podemos hacer uso de la gamificación para crear experiencias únicas y atractivas que les mantengan informados e interesados hasta y durante sus primeros meses de trabajo.

Crear este tipo de experiencias requiere tiempo y maestría, equilibrando las necesidades y la cultura de la empresa con las necesidades del nuevo empleado.

Consideramos estas semanas y meses como una misión, creando una estructura en torno a lo que necesitan aprender y comprender desde el principio. Cada etapa o nivel de la misión representa nuevos conocimientos y experiencias que les ayudarán a aprender. Al centrarnos en la motivación intrínseca, elegimos mecánicas que respalden la conexión social, la educación y los objetivos de los jugadores, todo en un entorno que promueve la exploración y el descubrimiento a su propio ritmo. A esto le agregamos minijuegos y materiales interactivos de aprendizaje, todo cohesionado con narrativas e historias interesantes. Esto les da a los jugadores razones para querer continuar en lugar de simplemente saber que tienen que continuar.

Un buen proceso de onboarding puede llevar a tasas más altas de retención Algunas estadísticas citan hasta un 69% más de retención después de 3 años en las empresas con excelentes programas. Le da a los empleados la oportunidad de sentirse como en casa y ser productivos más rápidamente. Confiando en métodos tradicionales o incluso estándar está desperdiciando una oportunidad clave de crear una fuerza de trabajo mucho más comprometida, simplemente porque “así se ha hecho siempre”.

Cuando empecé a oír hablar de gamificación, de mecánicas y dinámicas de juego aplicadas a entornos no lúdicos, de su capacidad para motivar a personas o grupos de personas, nunca pude imaginar hasta que punto podría llegar a ser eficaz. Al unirme al equipo de Motivait di un paso hacia adelante al comprender que las cualidades de la gamificación alcanzan su máximo esplendor si forman parte de una estrategia superior, de una solución de engagement debidamente planteada, diseñada y ejecutada. Leer más

Al principio de mi carrera estuve trabajando como tecnólogo de formación para una universidad. Allí ayudaba a los profesores a diseñar materiales educativos para aplicarlos al sistema de gestión del aprendizaje. Fue muy divertido y me dio la oportunidad de colaborar estrechamente con profesores y estudiantes. También estuvimos en otra institución educativa, centrándonos sobre todo en alumnos de entre 16 y 18 años y fue fascinante ver la dinámica entre ellos y los profesores en el día a día. Leer más

Jugar y los juegos en sí se han asociado con el aprendizaje formal desde los tiempos de Platón en la antigua Grecia. Hoy en día podemos ver una tendencia creciente hacia el uso de experiencias de juego en la educación, tanto en niños como en adultos. En su mayor parte, estas experiencias vienen en dos versions: La primera es la de Games Based Learning (GBL), a veces denominada ‘Serious Games’; la segunda es ‘Gamificación’. Leer más

Engagement

Nadie dijo que fuera una tarea fácil generar Engagement, todo lo contrario, es un reto difícil porque en sí mismo es un proceso complejo. Por ello, cabe tener en cuenta las posibles limitaciones que nos podemos encontrar.

Inicialmente, los participantes pueden mostrar gran pasotismo ante la realidad por haber aprendido día tras día que ese contexto no les aporta nada (irrelevancia aprendida). Leer más

La industria de los videojuegos ha crecido incesantemente durante los últimos 40 años. La expansión de las plataformas de acceso, el aumento de la potencia tecnológica pura, la revolución del juego social en el móvil; todo esto amplía de forma significativa el alcance y el uso de los juegos para diversión y disfrute. Y el aspecto del disfrute es de crucial importancia – después de todo, es el único propósito de los juegos – para estimular el placer, para escapar de la realidad, ¡para divertirse! Leer más

Los procesos empresariales son fundamentalmente aburridos, ¿verdad?

Romperse la cabeza con esa hoja de cálculo Excel, introducir datos en el CRM, registrar facturas y compras en el sistema de contabilidad. Cosas que se tienen que hacer – generalmente por los seres humanos – pero suelen acabar desmotivando a la gente. Estos procesos están casi siempre diseñados pensando en la eficacia – reducir costes, ahorrar tiempo, eliminar pasos – y asumen que la gente “lo hará” en vez de animarlos a “querer hacer”… Leer más