CATEGORIA

ENGAGEMENT

 

Todas las relaciones requieren esfuerzo si queremos que funcionen y las que mantenemos con marcas, nuestros centros de trabajo o la propia comunidad que nos rodea no son una excepción. En un principio, estas relaciones eran estrictamente transaccionales. “Si trabajo de 9 a 5, me pagarán, voy a las tiendas y compro comida o ropa, etc”. Luego, las marcas se dieron cuenta de que la rentabilidad radicaba en convencer a las personas de que compraran más de una prenda de vestir al año, y los empleadores entendieron que sus empleados tenían mucho más potencial para la innovación y el desarrollo cuando se sentían motivados para ir más allá de las expectativas básicas de 9-5. Fomentar la conexión o percepción que las personas tenían de una marca, empresa u organización se volvió mucho más beneficioso para promover una mayor participación o rendimiento.

Sin embargo, hoy en día existen innumerables opciones, distracciones, recomendaciones e información a disposición de la gente que han provocado un cambio en sus expectativas. Alentar el engagement desde una visión transaccional ya no es suficiente. Las audiencias necesitan motivaciones más empáticas, auténticas y relevantes por parte de las comunicaciones de las marcas para ganarse su confianza y fidelidad, teniendo en cuenta que el consumidor tiene muchas opciones a su disposición y no va a aceptar una mala experiencia.

Para destacar y sobrevivir realmente a los flujos y reflujos, la clave está en crear un compromiso sostenible, reacciones sostenibles y participación sostenible, ya sea para atraer clientes, incentivar a los empleados o motivar a los ciudadanos. Experiencias que crean un vínculo emocional positivo y duradero y éste lleva a las personas a volver, confiar, comprometerse y actuar.

Por ejemplo, la clave para mantener el compromiso del cliente, como ocurre con el compromiso de los empleados o el de la ciudadanía, es ponerlo en el centro de la experiencia. Dada la cantidad de información y datos de los clientes que se recopilan hoy en día, es justo esperar que las marcas devuelvan la confianza que el consumidor deposita en ellas utilizando este conocimiento para crear más valor en sus experiencias, contactos e interacciones cotidianas. Proporcione gratificaciones significativas por el apoyo, perseverancia y fidelidad del cliente cuando le hagan sentir bien y no solo una vez que han gastado dinero. Ofrezca experiencias omnicanal que le demuestren personalización y relevancia y cómo los valores de las marcas se alinean con lo que es importante para el consumidor. Así, contribuye a una conexión emocional más profunda y a una mayor probabilidad de participación y rentabilidad sostenible para la empresa. Como reflejo de un mundo donde las expectativas están cambiando, alrededor del 71% de los consumidores de media consideran importante que las marcas defiendan valores con los que ellos se sienten emocionalmente vinculados.

En el lugar de trabajo, los retos pueden parecer diferentes, pero el enfoque centrado en la persona para mantener el compromiso no cambia. Según Gallup, hasta el 85% de los empleados no están comprometidos con el trabajo. El Employee Engagement ha tenido diferentes acepciones a lo largo del tiempo, desde utilizar mesas de ping-pong, los típicos desayunos en la oficina o la cerveza de los viernes después del trabajo, hasta las encuestas de empleados o la renovación de espacios con diseño biofílico. Todos ellos pasos positivos en la dirección correcta para fomentar comunidades y hacer del lugar de trabajo un sitio positivo al que pertenecer. Pero podríamos decir que esto no es significativo, no genera realmente engagement y en definitiva no es sostenible, duradero. Clasificamos estos gestos como “inyecciones de adrenalina” que funcionan para estimular temporalmente las buenas sensaciones, pero al igual que un subidón de azúcar, pueden provocar después un contratiempo. Parecería una idea avanzada y generosa, pero suele ser una reacción instintiva mal planificada que no aborda los problemas más profundos que pueden estar afectando los sentimientos de los empleados o por los que puede haber un bajo nivel de compromiso. El ping-pong no animará a los empleados a hacer un esfuerzo extra al final de cada mes ni les ayudará a comprender los objetivos colectivos de la empresa. Sin embargo, las experiencias sostenibles apoyan su forma de trabajar, abordan los problemas que los empleados han planteado en las encuestas, hacen que los procesos sean más fáciles de asumir y que los empleados sientan que se han tomado el tiempo necesario para ver qué los ralentiza o provoca una desconexión.

Lo que todo compromiso o engagement sostenible comparte en su núcleo es la necesidad de crear experiencias centradas en los usuarios que sean para ellos significativas y valiosas. Deben sentir que los comprenden, confían en ellos, los escuchan y que cualquier tipo de recompensa, ya sea intrínseca o extrínseca, están hechas a medida de sus deseos y necesidades específicas, y no son algo genérico. Lograr el equilibrio correcto no es fácil; requiere una comprensión profunda del individuo que está en el centro de la experiencia, así como de la forma de realizarla. Tampoco es una solución única para todos. El compromiso se debe ver como una estrategia a largo plazo en lugar de como una sola y rápida novedad si desea cumplir los objetivos empresariales y cambiar los comportamientos.Se puede llevar a cabo un cambio sustancial y sostenible que se vea y se sienta innovador por todos los involucrados sin apartarse de los objetivos de la empresa, pero que aborde fundamentalmente lo que sus empleados le están diciendo.

Pero una vez que haya resuelto la ecuación, que la rueda ha encajado, seguirá girando de manera sostenible para llegar a donde queramos ir.

 

Este post he sido elaborado en colaboración con Epion y publicado en su blog

¿Cómo podríamos resumir el año que todos hemos pasado?  La mayoría de nosotros hemos experimentado en nuestra vida personal y profesional retos tan grandes y cambios tan significativos que es difícil creer que hayan pasado 12 meses y no 24. Aunque seguramente estemos abriendo una nueva página a medida que avanzamos hacia el nuevo año, no va a ser una historia del todo nueva, y es muy probable que en 2021 muchas empresas continúen sorteando altibajos y lidiando con los efectos de 2020.

Dicho esto, creemos que también tenemos por delante una oportunidad para marcar una diferencia real al reevaluar y mejorar los enfoques, poniendo a las personas en el centro de las empresas, las comunidades, las organizaciones y la sociedad, para lograr el éxito a pesar de la incertidumbre.

Entonces, en lugar de cerrar 2020 con un punto y aparte, nos gustaría repasar los temas y piezas que más han reflejado las necesidades e intereses de las personas durante el año. Ideas para la reflexión, mientras el viaje colectivo hacia nuevos planteamientos, estrategias e innovación continúa en 2021 y más allá

  1. Mantener a los equipos conectados y empoderados

Este año hemos tenido que actuar y adaptarnos rápidamente a nuevas circunstancias, prioridades en conflicto y procesos diferentes. Una necesidad como nunca antes de pensar en cómo afrontar los retos de forma creativa e innovadora. Dado que muchos se pasaron al teletrabajo total o parcial, tuvimos que buscar otras formas que mantuvieran a los empleados productivos, satisfechos y motivados a través de soluciones digitales.

En 2021, sin duda habrá una nueva ola de desafíos que afrontar para apoyar y conservar a la fuerza laboral comprometida, entusiasmada y eficaz en lo que seguirán siendo condiciones empresariales difíciles. Para ayudar a generar ideas en el 2021, aquí puedes encontrar nuestros 3 post más leídos de este año sobre el compromiso de los empleados:

  1. Atención al cliente: preocupación y conexión

En un estudio reciente, el 70% de los ejecutivos europeos afirmaron que la actual pandemia de coronavirus estaba acelerando el ritmo de su transformación digital. Este año, las marcas de todos los sectores han hecho enormes esfuerzos para tratar de mantenerse conectadas con sus clientes, algunas incluso diversificaron los servicios que ofrecían para alimentar el vínculo con ellos. Las experiencias digitales se convirtieron inevitablemente en el único medio para estar en contacto, y si bien la tecnología es asombrosa por su alcance y flexibilidad, al final es solo un medio. Queremos conectarnos con las personas, establecer relaciones con ellas y aprender de sus motivaciones, reacciones y necesidades. Las crisis humanas requieren respuestas humanas.

¿Es 2021 el año para cambiar nuestra percepción de la transformación digital y centrarnos en cómo puede proporcionarnos una mejor conexión, empatía y compromiso? Aquí están nuestras 3 publicaciones más populares de este año en cuanto a la forma de construir las mejores relaciones y compromiso con los clientes:

  1. Valores futuros

Durante estos últimos meses, todos hemos tenido tiempo para pensar y reflexionar sobre la forma en que estamos viviendo nuestras vidas. Las crisis muchas veces tienen el efecto de encauzar nuestros valores fundamentales y, al desprendernos de algunas de nuestras viejas rutinas y hábitos, tal vez nos acordemos de lo que realmente es importante. Además, la gente espera hoy más que nunca que las marcas simbolicen algo. Las empresas están siendo empujadas más allá de sus intereses clásicos para convertirse en defensores de una sociedad mejor.

La Encuesta de Sostenibilidad 2020 de Euromonitor nos mostraba que COVID-19 ha llevado el propósito social a un primer plano, con dos tercios de las empresas encuestadas definiendo la sostenibilidad como “apoyar a las comunidades locales”, un aumento del 15% en comparación con el año anterior. Accenture informa que el 62% de los clientes quieren que las empresas se pronuncien sobre cuestiones actuales y de gran relevancia como la sostenibilidad, la transparencia o las prácticas laborales justas.

Mientras todos reevaluamos qué prácticas y enfoques queremos que representen nuestros valores en 2021, aquí tenemos los 3 post de nuestro equipo con más lectores sobre el poder emergente de los valores y la ética en la sociedad:

Motivación Intrínseca o Extrínseca, Gamificación, Modelo RAMP…
¿de que hablamos?

 

Nuestra experta en ciencias del comportamiento Marta Calderero define y explica algunas de las teorías y conceptos que solemos aplicar en nuestras soluciones de engagement.

¿Interesad@ en cómo la gamificación o las ciencias del comportamiento pueden ayudar a tu organización alcanzar objetivos y incrementar el compromiso?  

 

Encuestas y soluciones digitales

Uno de los mayores desafíos para nosotros, al diseñar soluciones de engagement, es la cantidad de veces que los equipos dedicados al Engagement de Empleados, las Personas, los Recursos Humanos o el Talento se esfuerzan por identificar el cambio exacto que desean llevar a cabo. Realizan las encuestas de satisfacción, obtienen los resultados, ven que hay margen de mejora, pero no saben por dónde ni cómo empezar. Esto es comprensible, pues el problema puede parecer intangible, especialmente porque las respuestas de la encuesta de engagement están formadas sobre todo por emociones. Mejorar el bienestar sentimental, la conexión, el compromiso, la motivación y, en última instancia, el rendimiento en una empresa no se consigue de la noche a la mañana. Sin embargo, se puede efectuar un cambio significativo y sostenible que se perciba y se sienta innovador por todos los involucrados sin apartarse de los objetivos de la empresa, pero que aborde de manera fundamental lo que sus empleados le están diciendo.

Para ayudar a desmitificar estas soluciones y demostrar que se pueden lograr fácilmente, desglosamos 3 tendencias comunes de la Encuesta de Engagement y sus respuestas.

Gestión social y prevención del desapego

A medida que vamos trabajando más desde casa o en movimiento, puede ser muy difícil sentirnos “parte” de algo. Nuestro sentido de pertenencia y designio puede diluirse. Proporcionar vías para que los empleados se comuniquen y socialicen entre sí es esencial, algo de lo que ya hemos hablado varias veces.

¿Cuál sería el beneficio de abordar esta cuestión? La sensación de aislamiento que a menudo puede surgir al trabajar de forma remota podría ser perjudicial no solo para el sentido de pertenencia dentro de un equipo, sino también para la salud mental. Desde una perspectiva empresarial, tener personas que no estén en el mismo edificio o habitación puede reducir las oportunidades de interacciones rápidas, de compartir ideas, conversaciones fortuitas en la cocina y chascarrillos tomando café. Pueden parecer aspectos menores de los negocios, pero a menudo son los causantes de que se enciendan las chispas creativas.

Los directivos que refuerzan un alto nivel de conexión social (con compañeros de trabajo y la comunidad externa en general) se benefician de una tasa de compromiso de los empleados del 64%.

Gestión de ideas y la voz de los empleados

No es raro que los empleados se sientan sin voz, especialmente en organizaciones grandes, ante los cambios o cuando sus roles se centran en operaciones diarias en lugar de en objetivos estratégicos. Esto puede ser increíblemente desmotivador y, si no se aborda, puede generar una brecha entre los grupos de empleados y la organización. Los empleados que no confían en que su empresa actúe sobre la base de sus comentarios tienen 7 veces más probabilidades de perder el compromiso que los que lo hacen. Es aún peor cuando se les pide opinión pero nunca ocurre nada con las ideas que ofrecen. Con ello no solo sienten que no se les escucha sino que cuando lo hacen tiene poco o ningún valor. Entonces, ¿para qué esforzarme?

¿Cuál sería el beneficio de abordar esta cuestión? Las empresas suelen predicar que sus empleados son su activo más importante. Y a veces no se dan cuenta de cuán cierto es esto. Los empleados son la cara visible de una marca, manejan los problemas de los clientes y viven y respiran los productos o servicios todo el día todos los días. A menudo se encuentran en una buena posición para resolver asuntos comunes o idear mejoras, de manera que se fomente el intercambio de conocimientos y la inclusión en los proyectos en curso.  Si propicia que los empleados sean colaboradores y facilitadores, es muy posible que descubra que ha creado equipos de innovadores.

Los sitios donde los “empleados tienen influencia” consiguen que sus trabajadores tengan una permanencia más prolongada. Después de tres años, hay un 47% de posibilidades de que un empleado se quede con ellos. En las empresas que se consideran menos empoderadoras, los empleados solo tienen un 35% de posibilidades de celebrar su tercer aniversario laboral.

Gestión del reconocimiento e incremento del compromiso

Otro gran problema del que los empleados suelen hablar es que no se sienten reconocidos por las contribuciones que hacen a la empresa y a los demás. El 82% de los empleados se siente más feliz cuando se le reconoce en el trabajo. Esto puede ser especialmente significativo en momentos en los que van más allá de lo que sería su deber para terminar un proyecto a tiempo, o incluso cuando le echan una mano a un compañero que está teniendo una semana complicada. Esto no significaría solo ofrecer un reconocimiento económico, como un bono o una gratificación material. Las recompensas extrínsecas a veces pueden tener el efecto contrario; por ejemplo: su trabajo en este proyecto fuera del horario laboral vale 25 € para gastar en Amazon. No te sientes bien, ¿verdad?

¿Cuál sería el beneficio de abordar esta cuestión? Sentirse reconocido fomenta un sentido de comunidad, que las personas que te rodean te aprecian por tus habilidades, tus aptitudes y todo lo que haces. Celebrar los triunfos, aumentar la visibilidad de las contribuciones de todos, brindar espacios para que los compañeros compartan y reciban elogios, puede ayudar en gran medida a mejorar el espíritu comunitario y la satisfacción de la gente con su función. Los empleados que confían en que su empresa reconoce su aportación individual tienen más probabilidades de seguir contribuyendo y haciendo un esfuerzo adicional.

En una encuesta realizada por Achievers, ante la pregunta sobre qué los motivaría a permanecer con su empleador actual, los encuestados mencionaron el trabajo interesante (74 por ciento) y el reconocimiento y las recompensas (69 por ciento) como los factores principales.

Abordar el problema

Habiendo identificado tres áreas centrales en las que trabajar (respuestas y necesidades de los empleados), podemos comenzar a diseñar las soluciones para mejorar su experiencia hacia el compromiso general de los empleados. Es hora de acabar con los mitos: estas soluciones no tienen por qué ser plataformas complejas y que distraigan la atención del trabajo diario. Creemos simplemente en mejorar los procesos y enfoques comunes para ofrecer mejores resultados. Entonces, ¡intentémoslo!

  • Conexión: las plataformas que imitan las redes sociales pueden resultar familiares y fomentar conversaciones más informales. Pero presentar otro canal de comunicación no siempre es tan útil como parece inicialmente. Cuando trabajas desde casa o fuera de la oficina, llegar a ver que tienes 77 notificaciones pendientes en 8 herramientas diferentes de la empresa puede provocar estrés añadido a la hora de intentar priorizar las varias conversaciones, aplicaciones o información. Ofrecer más oportunidades para generar conversación o socialización es algo positivo, pero mal implementado puede causar más caos que conectividad.
    En su lugar, se puede ofrecer una solución que pueda simular el lugar de trabajo mientras se ejecuta en segundo plano; donde saber a qué zona de evasión dirigirse cuando necesite un chat amigable, no relacionado con el trabajo, o, alternativamente, salte al área de ideas cuando hayas perdido la inspiración y quiera compartir cosas con la gente. Un tutorial que se ejecutaría durante las primeras semanas podría ayudar también a orientar a las personas sobre cómo aprovechar al máximo la nueva herramienta (y evitar un uso indebido incómodo o momentos de intercambio excesivo), e incluso ayudar a identificar y buscar internamente campeones para ayudar a enganchar y animar a los demás de manera apropiada.
  • Voz: hablando de ideas, una forma eficaz de dar voz a todos los empleados es implementar sistemas de “ideación” digital, un lugar donde los empleados pueden enviar las ideas que creen beneficiarán a la organización. El sistema debe estar disponible para que todos puedan presentar su aportación. Otros empleados podrían verlas, comentarlas y votarlas. La votación es importante para ayudar a que surjan las mejores ideas y podría ser en rondas, con progreso cerrado, de modo que las ideas deben pasar ciertos puntos de control para ser vistas por un público más amplio o de mayor nivel. Las ideas que se eligen para ejecutarse pueden ser trabajadas en colaboración y desarrolladas por equipos dentro del sistema. Un sistema como este puede estar abierto todo el año para ideas generales, pero también podría usarse para ayudar a resolver problemas específicos planteados por la empresa. Este tipo de desarrollo de soluciones de fuentes múltiples puede ser increíblemente eficaz y hacer que todos sientan que tienen la oportunidad de ser escuchados.
  • Reconocimiento: Y finalmente, proporcionar un espacio dentro de la solución para gestionar y mostrar el reconocimiento sería el colofón a nuestros tres problemas clave. Debería incluir un reconocimiento de arriba hacia abajo. Proporcionar indicadores como “¿Quién te ha impresionado realmente esta semana?” podría ayudar a facilitar mejores relaciones entre equipos y gerentes. Pero también se trata de permitir el reconocimiento de igual a igual, informal y entre departamentos o delegaciones. Tener esto integrado junto con los hilos sociales y de ideación serviría para unir a las comunidades, sabiendo que puedes decir “gracias” o “gran trabajo” desde cualquier lugar.
    Los empleados podrían reconocerse entre sí por el trabajo bien hecho, colaborando cuando no era necesario o mostrando los valores de la empresa; a cada uno se le podían asignar gestos o elogios individuales según el mensaje que se enviara. Aplausos virtuales por el trabajo bien hecho que podría usarse con más frecuencia, choca los cinco por un gran trabajo en equipo, distintivos específicos por excelente servicio al cliente o innovación, etc. Estos premios podrían mostrarse en el perfil del individuo, como referencias o recordatorios de su desempeño, y actuaría como un estímulo sutil en el trabajo para lograr más. Los perfiles incluso podrían usarse como referencias en evaluaciones o revisiones internas, agregando más significado al trabajo diario y las victorias.

El consumidor actual ya no quiere guiarse por meros impulsos transaccionales; busca más, quiere experiencias, sentirse único. Por su parte, el retail no puede conformarse con un cliente ocasional. Necesita convertirse en su marca de referencia, el lugar al que acudir cuando se desea algo. Recibirle y acogerle una y otra vez. ¿Cómo conseguirlo?

En un proceso de compra básico, el cliente percibe una necesidad o un interés, comprueba la oferta y decide. Probablemente se conforma con un buen producto y una buena atención, teniendo presente un precio adecuado. La fidelidad es muy débil y si alguno de los elementos falla puede que no vuelva más.

Sin embargo, ante estrategias de fidelización por parte del comercio, el cliente cuenta con un incentivo para volver, agradece los beneficios que la marca le da y va creando una “dependencia”. Le gusta esta marca que además le ofrece una recompensa por su fidelidad. ¿Pero es realmente firme esta relación basada únicamente en motivaciones extrínsecas?

¿Y si avanzamos hacia un escenario de Customer Engagement? En este caso, la marca introduce elementos de motivación intrínseca mediante los que el cliente recibe impulsos sentimentales que generan un apego emocional profundo. Cada vez sintoniza más con su marca de referencia y siente un compromiso hacia la empresa que le proporciona experiencias singulares y satisfactorias. Su recomendación será positiva.

El proceso continúa después de la compra. La marca va recabando información de su cliente para reforzar su relación con acciones personalizadas al tiempo que recoge su feedback para poner en marcha acciones de mejora. El cliente valora positivamente el interés y la experiencia. Se ha creado un vínculo sólido.

No importa cuál sea el trabajo o el puesto que se ocupe, la mayoría de los empleados deberán pasar por etapas de capacitación, aprendizaje y proceso de desarrollo profesional de alguna forma en algún momento.  Variará sustancialmente dependiendo de los diferentes sectores pero en general podemos hablar de tres categorías distintas: formación obligatoria (como prevención de riesgos laborales o seguridad TI), la relacionada con su trayectoria o carrera profesional (por ejemplo Project Manager) y desarrollo personal (como sería habilidades de comunicación y presentación). En el mundo empresarial L&D (Learning & Development) ha recibido una enorme  atención (y en muchos casos también inversión), por parte de los equipos ejecutivos en los últimos años, especialmente en la medida en que aumenta la demanda de oportunidades tanto para el aprendizaje de cada nueva generación que ingresa a la fuerza laboral, como para demostrar la propias habilidades a lo largo de la carrera. No hay más que profundizar en la sección de carreras de LinkedIn para comprobar que la formación cumple un papel esencial en muchas organizaciones o es una pieza fundamental que el empleado eficaz debe cumplir.

Sin embargo, junto con la demanda, las expectativas también están creciendo. Las organizaciones están deseando ser relevantes y ofrecer a sus empleados experiencias innovadoras, pero muy a menudo vuelven a las plataformas LMS sin personalización ni personalidad. Puedes únicamente reinventar el mismo contenido o proceso una y otra vez, mientras los profesionales de L&D hoy se encuentran en una batalla por ganar la atención de las personas en un mundo que ha tenido que convertir tantos eventos y estrategias a formatos completamente online. Equipados con todos los beneficios de la tecnología, pero quizás aún afrontando un retraso hasta que podamos tener sesiones presenciales nuevamente, ¿cómo podemos revitalizar y permitir que L&D garantice la participación, el compromiso y la motivación?

¿El video domina?

El vídeo ha sido durante mucho tiempo el primer paso para abordar las situaciones de cambio a la formación online, y es particularmente útil para replicar de forma virtual lo que de otra manera estaría sucediendo en un aula o entorno presencial. Los videos rápidos se adaptan a la capacidad de atención del alumno actual, y las conferencias ayudan a fomentar la conexión y la colaboración entre diferentes ubicaciones. Hay numerosas ventajas que el contenido de video puede aportar al mundo profesional. Tiene el potencial de ser accesible en cualquier momento, a menudo en cualquier dispositivo, puede trocearse, hacerse colaborativo, autónomo, virtual, y las posibilidades crecen con los avances tecnológicos. Pero al mismo tiempo, también llega el agotamiento del video. Zoom ha experimentado un crecimiento que pasa de 10 millones de participantes en reuniones por día a más de 300 millones por día desde principios de enero de 2020. Se ha utilizado para todo, desde mañanas de café virtual a la celebración de webinars. Mientras que el movimiento online era vital para llevar a cabo los eventos y demostró una enorme creatividad detrás de L&D, ya en el segundo mes de confinamiento muchos se sintieron saturados, afrontando una verdadera sobrecarga de webinars, y se generó preocupación por el potencial impacto que podría tener en el estancamiento o progresión de sus carreras.

Sin duda, el video facilita una producción de contenido más dinámica, pero no siempre permite los momentos interpersonales o espontáneos que se desarrollan naturalmente en persona y esto se ha notado de forma abierta desde el confinamiento. Tanto la conferencia online como el video tienen una cierta tendencia a fracasar cuando se trata de desarrollo personal y profesional. Las personas carecen de la comunicación y la colaboración necesarias para prosperar, crecer y adquirir esas habilidades sociales que surgen al estar inmersas en un entorno físico con otros individuos. Puede resultar difícil sentir que están progresando, aprendiendo o en el camino correcto de su desarrollo cuando solo ellos mismos y su pantalla, todo el día todos los días, tienen que demostrar sus habilidades y aptitudes de forma online. Aquí es donde el equilibrio entre la tecnología y la interacción humana se vuelve fundamental. Hay muchas soluciones digitales para conectar A con B o transmitir mensajes. Pero para apoyar el impulso innato de las personas hacia la relación, la autonomía, el progreso y el propósito, cualquier tecnología que se implemente necesita facilitar experiencias que aborden e interpreten las necesidades básicas de las personas involucradas.

La gente necesita un gancho con contenido atractivo para generar participación y compromiso en la ruta de aprendizaje.

No solo juegos

El estudio “Gamificación en el trabajo 2019” realizado por TalentLMS mostró que el 83% de los encuestados que recibieron formación gamificada se sintieron motivados para hacerla; sin embargo solo un 28% de quienes realizaron la formación sin ningún elemento de gamificación se consideró estimulado. Cuando se añadieron estas mecánicas y dinámicas de juego al aprendizaje, el aburrimiento cayó al 10%. Y aunque integrar la gamificación en la formación o L&D no es algo nuevo, en este momento hay una gran oportunidad para ahondar en sus posibilidades.

Piense en la típica formación tradicional de contenido arduo. Todos nos hemos enfrentado a situaciones de tener que leer páginas y páginas sobre temas de seguridad y salud en el trabajo, normas corporativas o regulación a menudo muy difíciles de asimilar. Se ha demostrado que llevar este contenido a una experiencia virtual gamificada es una forma particularmente eficaz de ofrecer soluciones bien fundamentadas y consistentes, de manera que los empleados pueden absorberla fácilmente, interpretarla y relacionarse, además aprender.

Dicho esto, las dudas en torno a las experiencias gamificadas son comprensibles, particularmente cuando se trata de brindar una formación esencial o significativa sobre, por ejemplo, cómo mejorar la comunicación o lo que llamamos “la conciencia de la diversidad”. Pero la gamificación no solo siempre hace algo divertido. Puede ser un elemento estimulante para asegurar la transferencia de conocimientos, a través de técnicas que potencien el reconocimiento de los logros, visualizando el progreso o simplemente integrando niveles o tutoriales para ayudar a las personas a afianzarse en el nuevo rumbo. En ausencia de capacitación cara a cara, la simulación y el aprendizaje basado en escenarios pueden ser un gran sustituto, especialmente con la llegada de tecnologías más asequibles como la realidad virtual. Aplicable para roles que requieren más práctica cuando todavía no estás capacitado para poner a prueba tus habilidades de forma real, como practicar tratamientos de belleza o desarrollar conocimientos relacionados con el comercio seguro. Este tipo de enfoque inmersivo se puede utilizar poniendo a las personas en situaciones realistas pero seguras, como lo haría en un juego de roles en una formación cara a cara, pero sin el nerviosismo lógico y la timidez. Al considerar la realidad virtual, una investigación sobre “Cómo crear empatía en RV” muestra que el movimiento adicional asociado con la capacidad de mover la cabeza e incluso los brazos puede aumentar el sentimiento de empatía de un participante durante la experiencia, lo que puede marcar una gran diferencia para las personas en posiciones de cara al cliente. O como parte de la recreación o simulación de experiencias cotidianas dentro de un entorno virtual, los participantes pueden crear avatares para explorar contenido, cursos y ubicaciones, de una manera mucho más directa.

Una vez que dejas a un lado la experiencia del aula física, las oportunidades y los planteamientos son infinitos. Entonces, ya sea recreando un evento de aprendizaje en una videollamada grupal, desarrollando y proporcionando una experiencia gamificada o un mundo virtual: el denominador común para conseguir que cada enfoque sea un éxito es convertirlo en una experiencia atractiva, que enganche, accesible a todos los empleados, independientemente de la ubicación. Puede que no sustituya completamente al hecho de estar todos juntos en una clase, pero es un paso más hacia adelante, y una forma de ofrecer la formación L&D de manera más natural. Proporcionando algo ingenioso, cautivador, atractivo y de valor, se puede evolucionar ante circunstancias y requisitos cambiantes. ¡Y no nos olvidemos! incluir elementos de diversión en todo camino!

En los últimos meses se han desvelado las vulnerabilidades del sistema de atención a las personas mayores más que nunca. Grupos y comunidades han sido aisladas, mientras quienes intentan protegerlos han tenido una mayor presión y responsabilidad, con pocas o ninguna estrategia de mejora para ayudar. Existe una necesidad real de reconstruir el cuidado y la conexión, utilizando las herramientas y la innovación que a menudo se aplican a otros sectores de la sociedad.

¿Cómo debería ser la próxima generación de este tipo de cuidados? ¿Hacia dónde deberíamos ir para alanzar una colaboración cruzada entre comunidades y áreas de especialización? ¿Se pueden aplicar enfoques similares y un entendimiento por parte de los usuarios de manera preventiva? ¿Y cómo podemos introducir la tecnología de manera innovadora en las interacciones diarias para mejorar la calidad de vida?

En nuestra conferencia virtual con el Open Lab de la Universidad de Newcastle, nuestro equipo analiza una solución centrada en optimizar y reinventar los procesos de trabajo con extraordinaria devoción. Examinamos el viaje del desarrollo, a través de una lente de cambio real de la atención, con un ejemplo de cómo la tecnología, el diseño UX y la empatía pueden combinarse para crear herramientas perspicaces que empoderen a los usuarios y promuevan una atención de calidad.

El primer paso de otros muchos para abordar los desafíos estructurales, de recursos, sociales y emocionales en el corazón de una población que envejece.

¿Te animas? ¿Por qué no hablar con las personas que están detrás de la solución? Nuestro equipo está siempre dispuesto a hablar sobre los diferentes retos o ideas que puedas tener. Mándanos un email y se lo pasaremos a uno de los especialistas que mejor pueda atenderlo.
Empieza una conversación

La experiencia universitaria pende de un hilo, con unos estudiantes que están pagando más que nunca para continuar su educación superior, en un momento en el que ni siquiera pueden trasladarse a la ciudad de su universidad. ¿Qué efecto tiene en la relación universidad-estudiante que estos años de formación pasen a ser completamente online? Para empezar, la presión está en que los educadores proporcionen valor y mantengan los niveles de interés y participación de los estudiantes, y en hacer frente a desafíos algo inesperados.  

Sarah, una profesora de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, nos comenta: “La cuestión clave que percibimos cuando cambiamos a la enseñanza online al inicio del confinamiento fue la falta de compromiso digital de los estudiantes. Esto fue muy sorprendente teniendo en cuenta lo cómodos que suelen estar online y con sus móviles.” Tanto ella y como sus colegas encontraron estudiantes reacios a participar en diálogos y debates, con poca disposición incluso a usar funciones de mensajería instantánea o chats, y aún más reticentes a encender sus cámaras en seminarios y tutoriales. En general, durante el confinamiento, descubrieron que los estudiantes estaban incómodos habitualmente al participar en las sesiones. Aunque al principio pensó que estaría luchando con problemas de TI y se atascó con la creación de contenido imaginativo, pasado un tiempo Sarah se encontró a sí misma pasando más tiempo pensando en cómo provocar debate y conversación mientras aborda estas nuevas necesidades, comportamientos y niveles de confianza.  

Se produce una diferencia notable y tal vez sorprendente entre la manía por los seminarios web del mundo profesional durante este año, en comparación con la incomodidad de los estudiantes usando las mismas plataformas para el aprendizaje, cuando la tecnología es probablemente su fortaleza.  

En sus clases online al final del año académico 2019/20, Sarah probó y encontró el éxito en el reajuste del formato de las sesiones convirtiéndolas en mesas redondas donde los estudiantes podían escuchar y observar a académicos y especialistas desglosar y analizar temas clave. Esto ha ayudado a quitar presión a los estudiantes y priorizar la asimilación y comprensión del curso, más que poner la atención en si alguien ha encendido su cámara o no. Sin embargo, esto sigue dejando preocupados a los equipos que están facilitando el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes, por cómo garantizar el compromiso con el contenido online en el próximo curso académico. Las universidades tienen un papel vital en el fomento de la curiosidad, la innovación y la creatividad. Si los estudiantes se desconectan, necesitamos entender por qué. Aquí es donde la combinación de la flexibilidad y accesibilidad de la tecnología, con una comprensión más profunda de las audiencias y sus motivaciones, realmente puede ayudar a impulsar la conexión en el aprendizaje.  

Se sabe que las audiencias Gen Z, por ejemplo, esperan feedback y comunicación instantánea de amigos y padres, pero también de educadores. ¿La conectividad aumentada actual también proporciona una mayor retroalimentación y comprensión de su rendimiento y progreso? Cuando la Universidad de Stanford realizó una encuesta informal sobre cómo se sentían los estudiantes compartiendo video durante las sesiones, dos tercios de los encuestados dijeron que se sentían incómodos al tener su cámara en clase. Cuando se les preguntó por qué, los encuestados dijeron que eran conscientes de ser vistos en clase, no estaban en espacios privados y/o no querían mostrar sus situaciones de vida actuales. El confinamiento posiblemente ha difuminado las líneas entre la vida profesional, académica y del hogar para todos, y no debemos olvidar que las situaciones en que los estudiantes viven a menudo reflejan dónde están emocional, financiera y personalmente. Entonces, ¿cómo podemos compaginar a los profesores por una parte, que necesitan saber que sus estudiantes están ‘presentes’ y los estudiantes por otra, que necesitan sentirse cómodos o como si su espacio no hubiera sido invadido?  

Tal vez las respuestas residen en reinventar el entorno en lugar de replicar lo tradicional. Un nuevo entorno para el aprendizaje debe significar una nueva mirada a perspectivas innovadoras para despertar el interés, la participación, la curiosidad y el compromiso. Puede sonar aterrador e intenso en recursos al principio, pero luego puede ser algo tan simple como la integración de hilos de Twitter para ráfagas de información profunda de manera que se relacione con la audiencia para ayudar a aprovechar el concepto de microaprendizaje. Particularmente vital durante un tiempo donde las distracciones son constantes y los lapsos de atención son significativamente más cortos, la expectativa de aprender a base de leer largos bloques de texto puede ser pronto una cosa del pasado. También, podría ser algo más cautivador para hacer que la experiencia de aprendizaje sea más significativa para los estudiantes. Incorporación de elementos de juegos como feedback inmediato, el progreso visualizado y el aprendizaje escalonado a través de niveles (¿es decir, has entendido X antes de pasar a Y?), son formas de mejorar las experiencias de formación online. Varios estudios [Tan y Singh (2017) y Glowacki, Kriukova y Avshenyuk (2018)] se han llevado a cabo a lo largo de los años en el campo de la gamificación en la educación superior mediante el uso de herramientas gamificadas como Kahoot, con muchos implicados especificando su eficacia para la transferencia de aprendizaje, la motivación aumentada y el compromiso general. 

Añadir gamificación o elementos del juego es un gran ejemplo de cómo aprovechar las ventajas de la tecnología puede ayudar a impulsar un aprendizaje más significativo de una manera divertida y novedosa, pero también inteligente e informativa para los estudiantes. Los límites se pueden seguir impulsando con otros enfoques innovadores, utilizando asistentes virtuales apoyados en inteligencia artificial o entornos virtuales e inmersivos. Todos estos enfoques representan una mirada hacia cómo se está desarrollando el futuro cercano del aprendizaje en la educación superior, en especial a medida que las generaciones más jóvenes están en constante búsqueda y deseo de experiencias nuevas y emocionantes. 

La tecnología persuasiva se define ampliamente como la tecnología diseñada para cambiar las actitudes o comportamientos de los usuarios a través de la persuasión y la influencia social, pero nunca a través de la coerción. Es por ello, que los fundamentos de la ciencia del comportamiento están en el corazón de las tecnologías persuasivas. No hace falta decir, que cuando no existe regulación, se pueden producir usos indebidos y poco éticos. Sin embargo, la tecnología persuasiva bien aplicada puede ser la solución cuando otras estrategias fallan, ya que a través de nuestro dispositivo móvil puede ayudarnos a progresar; puede apoyarnos y guiarnos hacia el logro de un cambio de comportamiento voluntario, positivo y duradero que realmente nos beneficie. 

El potencial que tiene para lograr un cambio genuino y duradero en las personas que necesitan apoyo ha hecho que su empleo esté creciendo exponencialmente en los últimos años en el ámbito de la salud digital. Concretamente, su uso se clasifica generalmente en dos tipos. El primero se centra en la promoción y prevención. Este enfoque implica aumentar la concienciación y promover comportamientos positivos que fomenten hábitos saludables, así como reforzar las conductas de revisión y detección temprana. 

El segundo se centra en el tratamientoEn este caso se utiliza para mejorar la comprensión y las competencias de los pacientes para que puedan manejar mejor su sintomatología y seguir el tratamiento prescrito con mayor facilidad. 

Las últimas investigaciones indican que la eficacia de la tecnología persuasiva en ambos tipos ronda casi el cien por cien, especialmente cuando los comportamientos que se trabajan están relacionados con la salud dental, la alimentación, conductas sexuales, actividad física y conductas de salud en general. Sin embargo, su efectividad es levemente menor ante propuestas enfocadas a prevenir el consumo de tabaco y el abuso de sustancias.

Sabias que…

El 92% de las apps de salud y bienestar que utilizan tecnología persuasiva logran resultados muy positivos

 

Lograr un cambio positivo: el papel de las estrategias motivacionales 

No cabe duda de que hasta hace nada el comportamiento humano y el cambio conductual solo era un tema de estudio de lPsicología. Sin embargo, en el mundo interconectado de hoy, no es raro que las ciencias del comportamiento estén presentes en el diseño de soluciones tecnológicas dirigidas a las personas. Para todos, sean especialistas en inteligencia artificial, diseñadores de UX, jefes de producto, expertos en marketing o desarrolladores de software, es realmente útil comprender el comportamiento humano cuando están trabajando en soluciones centradas en el usuario. Por ello, cada vez más encontramos que la tecnología persuasiva se está utilizando en una amplia gama de aplicaciones móviles, juegos de ordenador y otras funcionalidades de nuestros teléfonos inteligentes. Y, al igual que ocurre, con todos los aspectos de la tecnología, cuando se usa correcta y cuidadosamente, con una estrategia bien pensada, tiene el poder de mejorar la vida cotidiana. Un excelente ejemplo de ello son algunas de las aplicaciones desarrolladas en el espacio de la salud digital. Al analizarlas, descubrimos la respuesta a la siguiente cuestión: ¿qué piezas del puzle son claves para lograr un cambio positivo en los usuarios? 

Las aplicaciones de salud digital emplean con frecuencia múltiples estrategias motivacionales o persuasivas. No faltan, como era de esperar, los elementos tradicionales que todos conocemos. El monitoreo del progreso, los recordatorios o mensajes de alerta, la retroalimentación (tanto visual, textual o de audio) y el refuerzo positivo. Estas técnicas son las más exitosas para construir y reforzar comportamientos, y un buen punto de partida según los estudios. También encontramos técnicas implementadas utilizando las tecnologías emergentes como es el caso de las simulaciones y recreaciones virtuales de situaciones específicasdonde el objetivo es ayudar a las personas a adquirir comportamientos nuevos, desconocidos o complejos. Gracias a los avances tecnológicos, se abren nuevas oportunidades de aplicación de la tecnología persuasiva.  

Así mismo, al revisar las aplicaciones más exitosas, hallamos que también las estrategias motivacionales colaborativas y cooperativas como el apoyo social y el intercambio de conocimiento gustan mucho a los usuarios. Y, aunque las estrategias intrínsecas, como las que acabamos de citar, siempre son más efectivas para impulsar una fuerte vinculación, no hay nada de malo en “condimentar” las soluciones con estrategias persuasivas que refuerzan la motivación extrínseca a través de recompensas, insignias y puntos, pues potencian la participación. En definitiva, es importante tener en cuenta que el éxito de todas estas estrategias está mediado por el nivel de adaptación y personalización que permiten. Cuanto más se puedan ajustar para satisfacer las necesidades individuales, mejores serán los resultados.

Ejemplo práctico 

Consideremos una aplicación de salud centrada en ayudar a los pacientes con sobrepeso a realizar cambios positivos permanentes. Con la tecnología persuasiva la intervención se vuelve más accesible, lo que permite una experiencia efectiva y personalizada en la que el individuo siente que la aplicación habla su idioma y comprende su situaciónLa aplicación, por ejemplo, se podría configurar para que se ejecute durante 12 meses, siguiendo un programa estructurado automatizado con sesiones de capacitación semanales. El tratamiento sería multidisciplinario: dieta, actividad física, sueño, psicología, afrontamiento del estrés y salud en general. La estrategia plantearía múltiples desafíos para que los usuarios puedan escoger aquellos que se adapten mejor a sus preferencias, necesidades e intereses. Con el objetivo de hacer el viaje a través de las 50 sesiones sea más atractivo, los desafíos o tareas se pueden presentar una variedad de estrategias motivacionales, como ensayos y simulaciones virtuales; intercambio de conocimiento y consejos; y grupos de apoyo en los que podrán compartir sus inquietudes y su experiencia. Además, los usuarios podrían monitorear su peso y su dieta; y el seguimiento de su progreso se realizaría a través de feedback inmediato y continuo en el tiempoPero ¿qué pasaría si el usuario en algún momento no tiene la motivación o las ganas de seguir? La aplicación emitiría alertas o recordatorios para que la persona continúe con el tratamiento. Y, con el fin de lograr una motivación adicional, los usuarios recibirían comentarios de refuerzo positivos y también recompensas virtuales como puntos e insignias especiales por su buen trabajo. Dando un paso más allá y aprovechando la personalización, mencionada anteriormente como la clave principal del éxito, cada paciente a lo largo del programa también tendría un entrenador personal que los apoyaría y guiaría virtualmente.  

Sin duda, como vemos la tecnología persuasiva ayudaría significativamente a potenciar los principales componentes que forman el programa: autocontrol, comunicación y retroalimentación del entrenador personal, apoyo grupal y la implementación de dicha intervención semiestructurada adaptada a cada paciente. 

Los estudios han demostrado que, en comparación con las tradicionales intervenciones presenciales, este tipo de propuestas digitales permiten tratar 4 veces más pacientes por el mismo coste. Teniendo esto en cuenta, no cabe duda de que las apps de salud basadas en tecnología persuasiva no solo son beneficiosas para los usuarios finales en términos de prevención y tratamiento de problemas de salud, sino que también pueden ayudar a las propias organizaciones y entidades responsables a obtener mejores resultados. 

En definitiva, la tecnología persuasiva y las estrategias motivacionales que la componen son una buena muestra de cómo podría y debería ser el futuro de la salud digital y de cómo podríamos evitar que se produzca una brecha entre la solución en sí misma y las personas a la que va destinada. 

 

Referencias 

  1. Orji, R. y Moffatt, K. (2018). Persuasive technology for health and wellness: State-of-the-art and emerging trends. Health Informatics Journal, 24(1), 66-91. doi: https://doi.org/10.1177/1460458216650979 
  1. Orji, R., Vassileva, J. y Mandryk, R.L. (2014). Modeling the efficacy of persuasive strategies for different gamer types in serious games for health. User Model User-Adap Inter, 24, 453–498. doihttps://doi.org/10.1007/s11257-014-9149-8 
  1. Väätäinen, S., Soini, E., Arvonen, S., Suojanen, L., y Pietiläinen, K. (2019). Potential direct secondary care cost benefits of HealthyWeightHub – Virtual Hospital 2.0 digital lifestyle intervention. Finnish Journal of EHealth and EWelfare, 11(4), 342–356. doihttps://doi.org/10.23996/fjhw.82457 

 

Este post forma parte de una serie – pincha aquí para la primera parte

Las escuelas han seguido durante mucho tiempo el enfoque más tradicional del aprendizaje y han luchado más aún cuando el confinamiento vino también para la formación. Con una variedad impresionante de necesidades de aprendizaje, edades y capacidad de atención, exámenes y situaciones en el hogar, ha sido difícil impartir lecciones con la misma consistencia y rigor a través de una pantalla o una plataforma. Helen, una profesora de Química de Londres, dice que el confinamiento del COVID-19 puso su mundo patas arriba de un día para otro.  “En un colegio, no todos los maestros están siguiendo exactamente el mismo horario, afrontando los mismos retos o abordando las mismas necesidades, incluso ni se imparten las materias de la misma manera. Así que, cuando nos cambiamos a la formación en remoto, esas diferentes circunstancias de repente se acentuaron aún más.” Debido a la inmediatez del confinamiento, Helen y sus compañeros tuvieron que esforzarse por averiguar cómo equilibrar la enseñanza en cuanto a priorizar los grupos de edad con necesidad de una tutoría más personalizada a través de Microsoft Teamsy en términos de quién tenía más disponibilidad. “A veces esto significaba que unos podían hacer menos y otras, que gente sin responsabilidades de cuidado de terceros, asumieran más carga de trabajo. Era casi inevitable. Los materiales de las lecciones se subieron y compartieron, se devolvieron las tareas, los aspectos prácticos de la enseñanza y el aprendizaje continuaron, pero algo que realmente advirtió y se sintió difícil de replicar fue la atención espiritual, tanto para los estudiantes como para el personal.   

Sobre el papel, el avance hacia más formación online podría ser genial. Por el momento, las generaciones más jóvenes están cada vez más familiarizadas y versadas en tecnología. Y existe un amplio potencial para llevar el aprendizaje a la pantalla. Un estudio mostró que los alumnos recuerdan más cuando se utilizan métodos de enseñanza virtuales frente a los métodos tradicionales; se comprobó que, con el mismo contenido básico pero a través de diferentes medios, la eficacia aumentaba el 76%. Con esto en mente, encaminarse hacia lo virtual debería significar encaminarse hacia el éxito, pero por supuesto la teoría no siempre coincide con la realidad.  

Como hemos visto, las escuelas son un área de la sociedad que nunca va a permanecer cerrada para siempre y, aunque la reapertura tiene sudesafíos, nos preguntamos cómo podría ayudar la tecnología al ecosistema de enseñanza y aprendizaje del futuro.  

En primer lugar, los maestros y las escuelas expondrían que en su rol hay mucho más que simplemente enseñarEn el traspaso hacia la formación onlinela pieza más importante que falta es la complejidad para mantener el aspecto personal o de formación humana  tanto para los estudiantes como para los colegas de la enseñanzaLa formación humana puede que parezca estar en yuxtaposición con la tecnología online, especialmente cuando se puede captar y asimilar tanto al ver a los estudiantes en el aula, percatándose de los estados de ánimo y los comportamientos individuales. Una parte significativa de esta formación humana es la red de apoyo entre profesores y compañeros de trabajo dentro de los colegiosDetenerse unos con otros para tener dos palabras rápidas entre clase y clase, comparar apuntes o ideas y construir una imagen conjunta de lo que funciona y lo que no. Al salir del confinamiento, Helen dice que realmente valoró cómo todos lograron mantener ese trabajo en equipo con el fin de crear más flexibilidad entre ellos.     

¿Podrían las escuelas asumir una página del libro del mundo corporativo y poner en marcha reuniones de equipo, incorporando más trabajo y colaboración conjunta en el día? Es más fácil decirlo que hacerlo, ya que los maestros son conocidos por no tener apenas tiempo, por lo que añadir otra llamada o reunión quizá no sea la mejor forma de aprovechar su jornada mientras están estresados o sienten que su trabajo es más oportuno en la creatividad del plan de estudios y formas innovadoras de captar la atención de los estudiantes. Sin embargo, la manera de navegar por este problema es diseñar soluciones teniendo en cuenta las necesidades y horarios del profesor. Las plataformas digitales pueden gestionar la creación y el intercambio fáciles e instantáneos de materiales de aprendizaje, que los profesores pueden adaptar a las necesidades de los alumnos. La experiencia entonces se puede mejorar, incluyendo elementos que apoyarán la jornada laboral del maestro. Características que faciliteun feedback inmediatoofrezcan buenas noticias para el equipo en general y permitan el reconocimiento pueden proporcionar aumentos de motivación automatizados durante un día en el que posiblemente no obtengan un agradecimiento real por su dedicación. Dentro de la misma plataforma, la mensajería puede conectar compañeros interesadoso trabajar en áreas similares para mejorar la colaboración o proporcionar funcionalidades que permiten a los profesores “levantar la mano” para convocar una conversación offline sobre una preocupación que pueda existir respecto al trabajo, los materiales o la seguridad. Mediante el uso de soluciones digitales personalizadas, un día estresado puede mejorar notablemente. Pedir ayuda u obtener un reconocimiento podría ser más rápido y obtener respuestas instantáneas con estas soluciones, y todo el esfuerzo que requiere unir todos los hilos se convierte en un trabajo menos intensivo, por lo que los maestros podrían entonces dedicar menos tiempo a la elaboración de contenido creativo frenético, y más a la atención personal y humana, donde la tecnología no puede intervenir y ayudar. La innovación no tiene por qué dar lugar a una reforma, y no necesariamente mejoraremos la experiencia de aprendizaje simplemente moviendo materiales online o creando contenido de video para las aulas. El cambio real viene al entender a su audiencia e identificar dónde se pueden hacer conexiones, dónde tienen dificultades y cómo habilitar pequeñas mejoras para dar grandes pasos hacia adelante. Un poco como todos los grandes maestros que hemos conocido.