No importa cuál sea el trabajo o el puesto que se ocupe, la mayoría de los empleados deberán pasar por etapas de capacitación, aprendizaje y proceso de desarrollo profesional de alguna forma en algún momento.  Variará sustancialmente dependiendo de los diferentes sectores pero en general podemos hablar de tres categorías distintas: formación obligatoria (como prevención de riesgos laborales o seguridad TI), la relacionada con su trayectoria o carrera profesional (por ejemplo Project Manager) y desarrollo personal (como sería habilidades de comunicación y presentación). En el mundo empresarial L&D (Learning & Development) ha recibido una enorme  atención (y en muchos casos también inversión), por parte de los equipos ejecutivos en los últimos años, especialmente en la medida en que aumenta la demanda de oportunidades tanto para el aprendizaje de cada nueva generación que ingresa a la fuerza laboral, como para demostrar la propias habilidades a lo largo de la carrera. No hay más que profundizar en la sección de carreras de LinkedIn para comprobar que la formación cumple un papel esencial en muchas organizaciones o es una pieza fundamental que el empleado eficaz debe cumplir.

Sin embargo, junto con la demanda, las expectativas también están creciendo. Las organizaciones están deseando ser relevantes y ofrecer a sus empleados experiencias innovadoras, pero muy a menudo vuelven a las plataformas LMS sin personalización ni personalidad. Puedes únicamente reinventar el mismo contenido o proceso una y otra vez, mientras los profesionales de L&D hoy se encuentran en una batalla por ganar la atención de las personas en un mundo que ha tenido que convertir tantos eventos y estrategias a formatos completamente online. Equipados con todos los beneficios de la tecnología, pero quizás aún afrontando un retraso hasta que podamos tener sesiones presenciales nuevamente, ¿cómo podemos revitalizar y permitir que L&D garantice la participación, el compromiso y la motivación?

¿El video domina?

El vídeo ha sido durante mucho tiempo el primer paso para abordar las situaciones de cambio a la formación online, y es particularmente útil para replicar de forma virtual lo que de otra manera estaría sucediendo en un aula o entorno presencial. Los videos rápidos se adaptan a la capacidad de atención del alumno actual, y las conferencias ayudan a fomentar la conexión y la colaboración entre diferentes ubicaciones. Hay numerosas ventajas que el contenido de video puede aportar al mundo profesional. Tiene el potencial de ser accesible en cualquier momento, a menudo en cualquier dispositivo, puede trocearse, hacerse colaborativo, autónomo, virtual, y las posibilidades crecen con los avances tecnológicos. Pero al mismo tiempo, también llega el agotamiento del video. Zoom ha experimentado un crecimiento que pasa de 10 millones de participantes en reuniones por día a más de 300 millones por día desde principios de enero de 2020. Se ha utilizado para todo, desde mañanas de café virtual a la celebración de webinars. Mientras que el movimiento online era vital para llevar a cabo los eventos y demostró una enorme creatividad detrás de L&D, ya en el segundo mes de confinamiento muchos se sintieron saturados, afrontando una verdadera sobrecarga de webinars, y se generó preocupación por el potencial impacto que podría tener en el estancamiento o progresión de sus carreras.

Sin duda, el video facilita una producción de contenido más dinámica, pero no siempre permite los momentos interpersonales o espontáneos que se desarrollan naturalmente en persona y esto se ha notado de forma abierta desde el confinamiento. Tanto la conferencia online como el video tienen una cierta tendencia a fracasar cuando se trata de desarrollo personal y profesional. Las personas carecen de la comunicación y la colaboración necesarias para prosperar, crecer y adquirir esas habilidades sociales que surgen al estar inmersas en un entorno físico con otros individuos. Puede resultar difícil sentir que están progresando, aprendiendo o en el camino correcto de su desarrollo cuando solo ellos mismos y su pantalla, todo el día todos los días, tienen que demostrar sus habilidades y aptitudes de forma online. Aquí es donde el equilibrio entre la tecnología y la interacción humana se vuelve fundamental. Hay muchas soluciones digitales para conectar A con B o transmitir mensajes. Pero para apoyar el impulso innato de las personas hacia la relación, la autonomía, el progreso y el propósito, cualquier tecnología que se implemente necesita facilitar experiencias que aborden e interpreten las necesidades básicas de las personas involucradas.

La gente necesita un gancho con contenido atractivo para generar participación y compromiso en la ruta de aprendizaje.

No solo juegos

El estudio “Gamificación en el trabajo 2019” realizado por TalentLMS mostró que el 83% de los encuestados que recibieron formación gamificada se sintieron motivados para hacerla; sin embargo solo un 28% de quienes realizaron la formación sin ningún elemento de gamificación se consideró estimulado. Cuando se añadieron estas mecánicas y dinámicas de juego al aprendizaje, el aburrimiento cayó al 10%. Y aunque integrar la gamificación en la formación o L&D no es algo nuevo, en este momento hay una gran oportunidad para ahondar en sus posibilidades.

Piense en la típica formación tradicional de contenido arduo. Todos nos hemos enfrentado a situaciones de tener que leer páginas y páginas sobre temas de seguridad y salud en el trabajo, normas corporativas o regulación a menudo muy difíciles de asimilar. Se ha demostrado que llevar este contenido a una experiencia virtual gamificada es una forma particularmente eficaz de ofrecer soluciones bien fundamentadas y consistentes, de manera que los empleados pueden absorberla fácilmente, interpretarla y relacionarse, además aprender.

Dicho esto, las dudas en torno a las experiencias gamificadas son comprensibles, particularmente cuando se trata de brindar una formación esencial o significativa sobre, por ejemplo, cómo mejorar la comunicación o lo que llamamos “la conciencia de la diversidad”. Pero la gamificación no solo siempre hace algo divertido. Puede ser un elemento estimulante para asegurar la transferencia de conocimientos, a través de técnicas que potencien el reconocimiento de los logros, visualizando el progreso o simplemente integrando niveles o tutoriales para ayudar a las personas a afianzarse en el nuevo rumbo. En ausencia de capacitación cara a cara, la simulación y el aprendizaje basado en escenarios pueden ser un gran sustituto, especialmente con la llegada de tecnologías más asequibles como la realidad virtual. Aplicable para roles que requieren más práctica cuando todavía no estás capacitado para poner a prueba tus habilidades de forma real, como practicar tratamientos de belleza o desarrollar conocimientos relacionados con el comercio seguro. Este tipo de enfoque inmersivo se puede utilizar poniendo a las personas en situaciones realistas pero seguras, como lo haría en un juego de roles en una formación cara a cara, pero sin el nerviosismo lógico y la timidez. Al considerar la realidad virtual, una investigación sobre “Cómo crear empatía en RV” muestra que el movimiento adicional asociado con la capacidad de mover la cabeza e incluso los brazos puede aumentar el sentimiento de empatía de un participante durante la experiencia, lo que puede marcar una gran diferencia para las personas en posiciones de cara al cliente. O como parte de la recreación o simulación de experiencias cotidianas dentro de un entorno virtual, los participantes pueden crear avatares para explorar contenido, cursos y ubicaciones, de una manera mucho más directa.

Una vez que dejas a un lado la experiencia del aula física, las oportunidades y los planteamientos son infinitos. Entonces, ya sea recreando un evento de aprendizaje en una videollamada grupal, desarrollando y proporcionando una experiencia gamificada o un mundo virtual: el denominador común para conseguir que cada enfoque sea un éxito es convertirlo en una experiencia atractiva, que enganche, accesible a todos los empleados, independientemente de la ubicación. Puede que no sustituya completamente al hecho de estar todos juntos en una clase, pero es un paso más hacia adelante, y una forma de ofrecer la formación L&D de manera más natural. Proporcionando algo ingenioso, cautivador, atractivo y de valor, se puede evolucionar ante circunstancias y requisitos cambiantes. ¡Y no nos olvidemos! incluir elementos de diversión en todo camino!

En los últimos meses se han desvelado las vulnerabilidades del sistema de atención a las personas mayores más que nunca. Grupos y comunidades han sido aisladas, mientras quienes intentan protegerlos han tenido una mayor presión y responsabilidad, con pocas o ninguna estrategia de mejora para ayudar. Existe una necesidad real de reconstruir el cuidado y la conexión, utilizando las herramientas y la innovación que a menudo se aplican a otros sectores de la sociedad.

¿Cómo debería ser la próxima generación de este tipo de cuidados? ¿Hacia dónde deberíamos ir para alanzar una colaboración cruzada entre comunidades y áreas de especialización? ¿Se pueden aplicar enfoques similares y un entendimiento por parte de los usuarios de manera preventiva? ¿Y cómo podemos introducir la tecnología de manera innovadora en las interacciones diarias para mejorar la calidad de vida?

En nuestra conferencia virtual con el Open Lab de la Universidad de Newcastle, nuestro equipo analiza una solución centrada en optimizar y reinventar los procesos de trabajo con extraordinaria devoción. Examinamos el viaje del desarrollo, a través de una lente de cambio real de la atención, con un ejemplo de cómo la tecnología, el diseño UX y la empatía pueden combinarse para crear herramientas perspicaces que empoderen a los usuarios y promuevan una atención de calidad.

El primer paso de otros muchos para abordar los desafíos estructurales, de recursos, sociales y emocionales en el corazón de una población que envejece.

¿Te animas? ¿Por qué no hablar con las personas que están detrás de la solución? Nuestro equipo está siempre dispuesto a hablar sobre los diferentes retos o ideas que puedas tener. Mándanos un email y se lo pasaremos a uno de los especialistas que mejor pueda atenderlo.
Empieza una conversación

La experiencia universitaria pende de un hilo, con unos estudiantes que están pagando más que nunca para continuar su educación superior, en un momento en el que ni siquiera pueden trasladarse a la ciudad de su universidad. ¿Qué efecto tiene en la relación universidad-estudiante que estos años de formación pasen a ser completamente online? Para empezar, la presión está en que los educadores proporcionen valor y mantengan los niveles de interés y participación de los estudiantes, y en hacer frente a desafíos algo inesperados.  

Sarah, una profesora de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, nos comenta: “La cuestión clave que percibimos cuando cambiamos a la enseñanza online al inicio del confinamiento fue la falta de compromiso digital de los estudiantes. Esto fue muy sorprendente teniendo en cuenta lo cómodos que suelen estar online y con sus móviles.” Tanto ella y como sus colegas encontraron estudiantes reacios a participar en diálogos y debates, con poca disposición incluso a usar funciones de mensajería instantánea o chats, y aún más reticentes a encender sus cámaras en seminarios y tutoriales. En general, durante el confinamiento, descubrieron que los estudiantes estaban incómodos habitualmente al participar en las sesiones. Aunque al principio pensó que estaría luchando con problemas de TI y se atascó con la creación de contenido imaginativo, pasado un tiempo Sarah se encontró a sí misma pasando más tiempo pensando en cómo provocar debate y conversación mientras aborda estas nuevas necesidades, comportamientos y niveles de confianza.  

Se produce una diferencia notable y tal vez sorprendente entre la manía por los seminarios web del mundo profesional durante este año, en comparación con la incomodidad de los estudiantes usando las mismas plataformas para el aprendizaje, cuando la tecnología es probablemente su fortaleza.  

En sus clases online al final del año académico 2019/20, Sarah probó y encontró el éxito en el reajuste del formato de las sesiones convirtiéndolas en mesas redondas donde los estudiantes podían escuchar y observar a académicos y especialistas desglosar y analizar temas clave. Esto ha ayudado a quitar presión a los estudiantes y priorizar la asimilación y comprensión del curso, más que poner la atención en si alguien ha encendido su cámara o no. Sin embargo, esto sigue dejando preocupados a los equipos que están facilitando el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes, por cómo garantizar el compromiso con el contenido online en el próximo curso académico. Las universidades tienen un papel vital en el fomento de la curiosidad, la innovación y la creatividad. Si los estudiantes se desconectan, necesitamos entender por qué. Aquí es donde la combinación de la flexibilidad y accesibilidad de la tecnología, con una comprensión más profunda de las audiencias y sus motivaciones, realmente puede ayudar a impulsar la conexión en el aprendizaje.  

Se sabe que las audiencias Gen Z, por ejemplo, esperan feedback y comunicación instantánea de amigos y padres, pero también de educadores. ¿La conectividad aumentada actual también proporciona una mayor retroalimentación y comprensión de su rendimiento y progreso? Cuando la Universidad de Stanford realizó una encuesta informal sobre cómo se sentían los estudiantes compartiendo video durante las sesiones, dos tercios de los encuestados dijeron que se sentían incómodos al tener su cámara en clase. Cuando se les preguntó por qué, los encuestados dijeron que eran conscientes de ser vistos en clase, no estaban en espacios privados y/o no querían mostrar sus situaciones de vida actuales. El confinamiento posiblemente ha difuminado las líneas entre la vida profesional, académica y del hogar para todos, y no debemos olvidar que las situaciones en que los estudiantes viven a menudo reflejan dónde están emocional, financiera y personalmente. Entonces, ¿cómo podemos compaginar a los profesores por una parte, que necesitan saber que sus estudiantes están ‘presentes’ y los estudiantes por otra, que necesitan sentirse cómodos o como si su espacio no hubiera sido invadido?  

Tal vez las respuestas residen en reinventar el entorno en lugar de replicar lo tradicional. Un nuevo entorno para el aprendizaje debe significar una nueva mirada a perspectivas innovadoras para despertar el interés, la participación, la curiosidad y el compromiso. Puede sonar aterrador e intenso en recursos al principio, pero luego puede ser algo tan simple como la integración de hilos de Twitter para ráfagas de información profunda de manera que se relacione con la audiencia para ayudar a aprovechar el concepto de microaprendizaje. Particularmente vital durante un tiempo donde las distracciones son constantes y los lapsos de atención son significativamente más cortos, la expectativa de aprender a base de leer largos bloques de texto puede ser pronto una cosa del pasado. También, podría ser algo más cautivador para hacer que la experiencia de aprendizaje sea más significativa para los estudiantes. Incorporación de elementos de juegos como feedback inmediato, el progreso visualizado y el aprendizaje escalonado a través de niveles (¿es decir, has entendido X antes de pasar a Y?), son formas de mejorar las experiencias de formación online. Varios estudios [Tan y Singh (2017) y Glowacki, Kriukova y Avshenyuk (2018)] se han llevado a cabo a lo largo de los años en el campo de la gamificación en la educación superior mediante el uso de herramientas gamificadas como Kahoot, con muchos implicados especificando su eficacia para la transferencia de aprendizaje, la motivación aumentada y el compromiso general. 

Añadir gamificación o elementos del juego es un gran ejemplo de cómo aprovechar las ventajas de la tecnología puede ayudar a impulsar un aprendizaje más significativo de una manera divertida y novedosa, pero también inteligente e informativa para los estudiantes. Los límites se pueden seguir impulsando con otros enfoques innovadores, utilizando asistentes virtuales apoyados en inteligencia artificial o entornos virtuales e inmersivos. Todos estos enfoques representan una mirada hacia cómo se está desarrollando el futuro cercano del aprendizaje en la educación superior, en especial a medida que las generaciones más jóvenes están en constante búsqueda y deseo de experiencias nuevas y emocionantes. 

La tecnología persuasiva se define ampliamente como la tecnología diseñada para cambiar las actitudes o comportamientos de los usuarios a través de la persuasión y la influencia social, pero nunca a través de la coerción. Es por ello, que los fundamentos de la ciencia del comportamiento están en el corazón de las tecnologías persuasivas. No hace falta decir, que cuando no existe regulación, se pueden producir usos indebidos y poco éticos. Sin embargo, la tecnología persuasiva bien aplicada puede ser la solución cuando otras estrategias fallan, ya que a través de nuestro dispositivo móvil puede ayudarnos a progresar; puede apoyarnos y guiarnos hacia el logro de un cambio de comportamiento voluntario, positivo y duradero que realmente nos beneficie. 

El potencial que tiene para lograr un cambio genuino y duradero en las personas que necesitan apoyo ha hecho que su empleo esté creciendo exponencialmente en los últimos años en el ámbito de la salud digital. Concretamente, su uso se clasifica generalmente en dos tipos. El primero se centra en la promoción y prevención. Este enfoque implica aumentar la concienciación y promover comportamientos positivos que fomenten hábitos saludables, así como reforzar las conductas de revisión y detección temprana. 

El segundo se centra en el tratamientoEn este caso se utiliza para mejorar la comprensión y las competencias de los pacientes para que puedan manejar mejor su sintomatología y seguir el tratamiento prescrito con mayor facilidad. 

Las últimas investigaciones indican que la eficacia de la tecnología persuasiva en ambos tipos ronda casi el cien por cien, especialmente cuando los comportamientos que se trabajan están relacionados con la salud dental, la alimentación, conductas sexuales, actividad física y conductas de salud en general. Sin embargo, su efectividad es levemente menor ante propuestas enfocadas a prevenir el consumo de tabaco y el abuso de sustancias.

Sabias que…

El 92% de las apps de salud y bienestar que utilizan tecnología persuasiva logran resultados muy positivos

 

Lograr un cambio positivo: el papel de las estrategias motivacionales 

No cabe duda de que hasta hace nada el comportamiento humano y el cambio conductual solo era un tema de estudio de lPsicología. Sin embargo, en el mundo interconectado de hoy, no es raro que las ciencias del comportamiento estén presentes en el diseño de soluciones tecnológicas dirigidas a las personas. Para todos, sean especialistas en inteligencia artificial, diseñadores de UX, jefes de producto, expertos en marketing o desarrolladores de software, es realmente útil comprender el comportamiento humano cuando están trabajando en soluciones centradas en el usuario. Por ello, cada vez más encontramos que la tecnología persuasiva se está utilizando en una amplia gama de aplicaciones móviles, juegos de ordenador y otras funcionalidades de nuestros teléfonos inteligentes. Y, al igual que ocurre, con todos los aspectos de la tecnología, cuando se usa correcta y cuidadosamente, con una estrategia bien pensada, tiene el poder de mejorar la vida cotidiana. Un excelente ejemplo de ello son algunas de las aplicaciones desarrolladas en el espacio de la salud digital. Al analizarlas, descubrimos la respuesta a la siguiente cuestión: ¿qué piezas del puzle son claves para lograr un cambio positivo en los usuarios? 

Las aplicaciones de salud digital emplean con frecuencia múltiples estrategias motivacionales o persuasivas. No faltan, como era de esperar, los elementos tradicionales que todos conocemos. El monitoreo del progreso, los recordatorios o mensajes de alerta, la retroalimentación (tanto visual, textual o de audio) y el refuerzo positivo. Estas técnicas son las más exitosas para construir y reforzar comportamientos, y un buen punto de partida según los estudios. También encontramos técnicas implementadas utilizando las tecnologías emergentes como es el caso de las simulaciones y recreaciones virtuales de situaciones específicasdonde el objetivo es ayudar a las personas a adquirir comportamientos nuevos, desconocidos o complejos. Gracias a los avances tecnológicos, se abren nuevas oportunidades de aplicación de la tecnología persuasiva.  

Así mismo, al revisar las aplicaciones más exitosas, hallamos que también las estrategias motivacionales colaborativas y cooperativas como el apoyo social y el intercambio de conocimiento gustan mucho a los usuarios. Y, aunque las estrategias intrínsecas, como las que acabamos de citar, siempre son más efectivas para impulsar una fuerte vinculación, no hay nada de malo en “condimentar” las soluciones con estrategias persuasivas que refuerzan la motivación extrínseca a través de recompensas, insignias y puntos, pues potencian la participación. En definitiva, es importante tener en cuenta que el éxito de todas estas estrategias está mediado por el nivel de adaptación y personalización que permiten. Cuanto más se puedan ajustar para satisfacer las necesidades individuales, mejores serán los resultados.

Ejemplo práctico 

Consideremos una aplicación de salud centrada en ayudar a los pacientes con sobrepeso a realizar cambios positivos permanentes. Con la tecnología persuasiva la intervención se vuelve más accesible, lo que permite una experiencia efectiva y personalizada en la que el individuo siente que la aplicación habla su idioma y comprende su situaciónLa aplicación, por ejemplo, se podría configurar para que se ejecute durante 12 meses, siguiendo un programa estructurado automatizado con sesiones de capacitación semanales. El tratamiento sería multidisciplinario: dieta, actividad física, sueño, psicología, afrontamiento del estrés y salud en general. La estrategia plantearía múltiples desafíos para que los usuarios puedan escoger aquellos que se adapten mejor a sus preferencias, necesidades e intereses. Con el objetivo de hacer el viaje a través de las 50 sesiones sea más atractivo, los desafíos o tareas se pueden presentar una variedad de estrategias motivacionales, como ensayos y simulaciones virtuales; intercambio de conocimiento y consejos; y grupos de apoyo en los que podrán compartir sus inquietudes y su experiencia. Además, los usuarios podrían monitorear su peso y su dieta; y el seguimiento de su progreso se realizaría a través de feedback inmediato y continuo en el tiempoPero ¿qué pasaría si el usuario en algún momento no tiene la motivación o las ganas de seguir? La aplicación emitiría alertas o recordatorios para que la persona continúe con el tratamiento. Y, con el fin de lograr una motivación adicional, los usuarios recibirían comentarios de refuerzo positivos y también recompensas virtuales como puntos e insignias especiales por su buen trabajo. Dando un paso más allá y aprovechando la personalización, mencionada anteriormente como la clave principal del éxito, cada paciente a lo largo del programa también tendría un entrenador personal que los apoyaría y guiaría virtualmente.  

Sin duda, como vemos la tecnología persuasiva ayudaría significativamente a potenciar los principales componentes que forman el programa: autocontrol, comunicación y retroalimentación del entrenador personal, apoyo grupal y la implementación de dicha intervención semiestructurada adaptada a cada paciente. 

Los estudios han demostrado que, en comparación con las tradicionales intervenciones presenciales, este tipo de propuestas digitales permiten tratar 4 veces más pacientes por el mismo coste. Teniendo esto en cuenta, no cabe duda de que las apps de salud basadas en tecnología persuasiva no solo son beneficiosas para los usuarios finales en términos de prevención y tratamiento de problemas de salud, sino que también pueden ayudar a las propias organizaciones y entidades responsables a obtener mejores resultados. 

En definitiva, la tecnología persuasiva y las estrategias motivacionales que la componen son una buena muestra de cómo podría y debería ser el futuro de la salud digital y de cómo podríamos evitar que se produzca una brecha entre la solución en sí misma y las personas a la que va destinada. 

 

Referencias 

  1. Orji, R. y Moffatt, K. (2018). Persuasive technology for health and wellness: State-of-the-art and emerging trends. Health Informatics Journal, 24(1), 66-91. doi: https://doi.org/10.1177/1460458216650979 
  1. Orji, R., Vassileva, J. y Mandryk, R.L. (2014). Modeling the efficacy of persuasive strategies for different gamer types in serious games for health. User Model User-Adap Inter, 24, 453–498. doihttps://doi.org/10.1007/s11257-014-9149-8 
  1. Väätäinen, S., Soini, E., Arvonen, S., Suojanen, L., y Pietiläinen, K. (2019). Potential direct secondary care cost benefits of HealthyWeightHub – Virtual Hospital 2.0 digital lifestyle intervention. Finnish Journal of EHealth and EWelfare, 11(4), 342–356. doihttps://doi.org/10.23996/fjhw.82457 

 

Este post forma parte de una serie – pincha aquí para la primera parte

Las escuelas han seguido durante mucho tiempo el enfoque más tradicional del aprendizaje y han luchado más aún cuando el confinamiento vino también para la formación. Con una variedad impresionante de necesidades de aprendizaje, edades y capacidad de atención, exámenes y situaciones en el hogar, ha sido difícil impartir lecciones con la misma consistencia y rigor a través de una pantalla o una plataforma. Helen, una profesora de Química de Londres, dice que el confinamiento del COVID-19 puso su mundo patas arriba de un día para otro.  “En un colegio, no todos los maestros están siguiendo exactamente el mismo horario, afrontando los mismos retos o abordando las mismas necesidades, incluso ni se imparten las materias de la misma manera. Así que, cuando nos cambiamos a la formación en remoto, esas diferentes circunstancias de repente se acentuaron aún más.” Debido a la inmediatez del confinamiento, Helen y sus compañeros tuvieron que esforzarse por averiguar cómo equilibrar la enseñanza en cuanto a priorizar los grupos de edad con necesidad de una tutoría más personalizada a través de Microsoft Teamsy en términos de quién tenía más disponibilidad. “A veces esto significaba que unos podían hacer menos y otras, que gente sin responsabilidades de cuidado de terceros, asumieran más carga de trabajo. Era casi inevitable. Los materiales de las lecciones se subieron y compartieron, se devolvieron las tareas, los aspectos prácticos de la enseñanza y el aprendizaje continuaron, pero algo que realmente advirtió y se sintió difícil de replicar fue la atención espiritual, tanto para los estudiantes como para el personal.   

Sobre el papel, el avance hacia más formación online podría ser genial. Por el momento, las generaciones más jóvenes están cada vez más familiarizadas y versadas en tecnología. Y existe un amplio potencial para llevar el aprendizaje a la pantalla. Un estudio mostró que los alumnos recuerdan más cuando se utilizan métodos de enseñanza virtuales frente a los métodos tradicionales; se comprobó que, con el mismo contenido básico pero a través de diferentes medios, la eficacia aumentaba el 76%. Con esto en mente, encaminarse hacia lo virtual debería significar encaminarse hacia el éxito, pero por supuesto la teoría no siempre coincide con la realidad.  

Como hemos visto, las escuelas son un área de la sociedad que nunca va a permanecer cerrada para siempre y, aunque la reapertura tiene sudesafíos, nos preguntamos cómo podría ayudar la tecnología al ecosistema de enseñanza y aprendizaje del futuro.  

En primer lugar, los maestros y las escuelas expondrían que en su rol hay mucho más que simplemente enseñarEn el traspaso hacia la formación onlinela pieza más importante que falta es la complejidad para mantener el aspecto personal o de formación humana  tanto para los estudiantes como para los colegas de la enseñanzaLa formación humana puede que parezca estar en yuxtaposición con la tecnología online, especialmente cuando se puede captar y asimilar tanto al ver a los estudiantes en el aula, percatándose de los estados de ánimo y los comportamientos individuales. Una parte significativa de esta formación humana es la red de apoyo entre profesores y compañeros de trabajo dentro de los colegiosDetenerse unos con otros para tener dos palabras rápidas entre clase y clase, comparar apuntes o ideas y construir una imagen conjunta de lo que funciona y lo que no. Al salir del confinamiento, Helen dice que realmente valoró cómo todos lograron mantener ese trabajo en equipo con el fin de crear más flexibilidad entre ellos.     

¿Podrían las escuelas asumir una página del libro del mundo corporativo y poner en marcha reuniones de equipo, incorporando más trabajo y colaboración conjunta en el día? Es más fácil decirlo que hacerlo, ya que los maestros son conocidos por no tener apenas tiempo, por lo que añadir otra llamada o reunión quizá no sea la mejor forma de aprovechar su jornada mientras están estresados o sienten que su trabajo es más oportuno en la creatividad del plan de estudios y formas innovadoras de captar la atención de los estudiantes. Sin embargo, la manera de navegar por este problema es diseñar soluciones teniendo en cuenta las necesidades y horarios del profesor. Las plataformas digitales pueden gestionar la creación y el intercambio fáciles e instantáneos de materiales de aprendizaje, que los profesores pueden adaptar a las necesidades de los alumnos. La experiencia entonces se puede mejorar, incluyendo elementos que apoyarán la jornada laboral del maestro. Características que faciliteun feedback inmediatoofrezcan buenas noticias para el equipo en general y permitan el reconocimiento pueden proporcionar aumentos de motivación automatizados durante un día en el que posiblemente no obtengan un agradecimiento real por su dedicación. Dentro de la misma plataforma, la mensajería puede conectar compañeros interesadoso trabajar en áreas similares para mejorar la colaboración o proporcionar funcionalidades que permiten a los profesores “levantar la mano” para convocar una conversación offline sobre una preocupación que pueda existir respecto al trabajo, los materiales o la seguridad. Mediante el uso de soluciones digitales personalizadas, un día estresado puede mejorar notablemente. Pedir ayuda u obtener un reconocimiento podría ser más rápido y obtener respuestas instantáneas con estas soluciones, y todo el esfuerzo que requiere unir todos los hilos se convierte en un trabajo menos intensivo, por lo que los maestros podrían entonces dedicar menos tiempo a la elaboración de contenido creativo frenético, y más a la atención personal y humana, donde la tecnología no puede intervenir y ayudar. La innovación no tiene por qué dar lugar a una reforma, y no necesariamente mejoraremos la experiencia de aprendizaje simplemente moviendo materiales online o creando contenido de video para las aulas. El cambio real viene al entender a su audiencia e identificar dónde se pueden hacer conexiones, dónde tienen dificultades y cómo habilitar pequeñas mejoras para dar grandes pasos hacia adelante. Un poco como todos los grandes maestros que hemos conocido.